No hay principio ni fin en el espacio del Foro Social Mundial. En la mañana del martes 28 los miembros del comité organizador dieron una conferencia de prensa que concluía las actividades oficiales. Simultáneamente, los salones de la Pontificia Universidad Católica seguían recibiendo gente que discutía y preparaba sus propuestas de acción, desde campañas y movilizaciones hasta la preparación de próximos foros nacionales y regionales. El miércoles la mayoría de los participantes del Foro ya se habrán despedido de Porto Alegre. Llegarán a sus lugares de origen con las valijas y las mochilas llenas de ideas y de proyectos.
Los habitantes de Porto Alegre les entregaron a los delegados de la India una piedra tallada. De esta manera les cedieron la responsabilidad y el honor de ser los próximos anfitriones. El Foro Social Mundial 2004 ya está en carrera.
De acuerdo a la organización, Porto Alegre recibió 100.000 participantes entre delegados, observadores, periodistas y activistas. Se registraron 20.763 delegados que representaron a 5.717 organizaciones de 156 países. Para la cobertura del evento se acreditaron 4.094 periodistas de 1.423 medios de prensa de 51 países. Para la financiación del eventos se utilizaron fondos donados por la Fundación Ford y Oxfam International (unos 700 mil dólares), de los gobiernos de Brasil, del Estado de Río Grande del Sur y de la ciudad de Porto Alegre (alrededor de dos millones) y de las inscripciones pagadas por participantes y expositores (800 mil dólares).
El foro tuvo un costo directo de tres millones y medio de dólares, sin contar gastos directos del gobierno municipal y la contribución de miles de voluntarios. En contrapartida, Porto Alegre recibió entre 25 y 50 millones de dólares gastados por los participantes en alojamiento, comidas, transporte y "souvenirs" de todo tipo. No en balde el gobernador Germano Rigotto, opositor al gobierno de Lula, que había criticado a su antecesor en la campaña electoral por los gastos realizados para traer "agitadores" a la ciudad ahora sostiene que si por algún inconveniente no pudiera realizarse en la India, el foro seguirá contando con la hospitalidad (y la contribución presupuestal) del Estado "gaúcho".
Candido Grzybowski, director de IBASE, la ONG brasileña que actúa como secretaría del comité organizador reiteró en la clausura los principios fundacionales del Foro como espacio abierto que no emite declaraciones o conclusiones ni toma posiciones políticas. "La conclusión del Foro Social Mundial es el conjunto de lo que se dijo en cada uno de los dos mil eventos", sostuvo. Salió así al paso de opiniones como la expresa en una columna del diario Zero Hora por el sociólogo Emir Zader, quien se pronunció a favor de la "politización" del FSM. Por el mismo motivo, explicaron los organizadores, el presidente venezolano Hugo Chávez, presente en Porto Alegre durante la realización del Foro, no fue invitado por éste ni participó en ninguna actividad del mismo. Su discurso en Porto Alegre fue en la Asamblea Legislativa, invitado por los parlamentarios. En cuanto al presidente Lula, en cambio, los organizadores explicaron que desde el primer foro se había invitado al presidente del país anfitrión, y que había sido decisión de Fernando Henrique Cardoso no aceptar estas invitaciones.
Si es posible afirmar, no obstante, dijo Grzybowski, que la preocupación por la condición de la mujer y por lograr la equidad de género ha sido unánime, y esto se refiere al propio Foro y su organización. Una sola mujer, en efecto, estaba presente en la mesa de seis integrantes que presidió la conferencia de prensa final. La otra preocupación común manifestada claramente este año, enfatizó, es la de reafirmar la paz.
La conferencia de prensa terminó con un coro improvisado cantando "yo tengo tantos hermanos que no los puedo contar". Sería imposible contar, en efecto, a las personas que desde los foros sociales mundiales, regionales y locales se van sumando a la urgencia de construir otro mundo.