Esta "especie de cumbre de los desposeídos", como la ha denominado un periodista cubano, ya escuchó las declaraciones de representantes de organizaciones campesinas bolivianas, quienes denunciaron la situación de los pobladores del estado norte del País, que podrían quedar sin sus mayores reservas de agua potable si el gobierno firma un tratado de libre comercio con su vecino país chileno.
Por su parte los representantes del movimiento mexicano "El campo no aguanta más", a cuyo nombre no hace falta referirse, presentaron al Acuerdo de libre Comercio de América del Norte (TLCAN) como el más dañino de los enemigos de la agricultura azteca.
Además de indios de toda américa han levantado aquí sus voces e instrumentos de labranza representantes malayos, negros africanos, franceses, árabes y demás etcéteras.
La oposición al ALCA, la esperanza depositada en el sillón que estrena Lula, la defensa de la soberanía de Chávez, los planteos de unión para la lucha contra la globalización neoliberal y contra la miseria, el hambre y las enfermedades que sufre una gran parte de la población del planeta han sido denominadores comunes del encuentro.
Con los delegados del internacionalmente famoso Movimiento Sin Tierra a la cabeza la ASM ha logrado reunir a 87 organizaciones de los cinco continentes, unos 200 dirigentes extranjeros y 100 brasileños.
Las protestas, las propuestas, suman y siguen.
>> Ver las Resoluciones de la Primera Asamblea Mundial Campesina.