Tanto dentro como fuera de Brasil se perfilan mútiples, disímiles, eclécticas expectativas. Que no hacen más que reflejar el sentido de este encuentro: el respeto a las diferencias y a la libertad ante todo.
Desde el popular Movimiento sin Tierra brasileño la confianza hacia el Foro y su real representatividad ha crecido. Esta vez,y a diferencia del año pasado, en que llevó a cabo un foro en forma paralela al II Foro Social, el movimiento dirá presente. La Central de Movimientos Populares (CMP), una de las redes urbanas de más peso en todo el país, no tiene, en cambio, nada que lamentar. Este año espera a 60 de sus dirigentes en el encuentro, al que defiende y festeja cada vez más.
Desde Argentina se levanta la voz de Adolfo Pérez Esquivel, premio Nóbel de la Paz y titular del Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), quien destacó la importancia del Foro Social Mundial (FSM) como centro para generar un pensamiento propio y advirtió sobre la importancia de derrotar la dominación cultural.