Noviembre de 2007
El 23 de octubre de 2007 se realizó el evento "Alianza Mundial para el Desarrollo: llegando al fin del camino para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)", organizado por ANUE, Asociación para las Naciones Unidas en España. El objetivo del encuentro fue impulsar la difusión y sensibilización a la sociedad civil sobre el Objetivo 8 (Fomentar una alianza mundial para el desarrollo) de las Metas del Milenio, buscar la posibilidad de acciones concretas para el logro de las metas y concitar una mayor responsabilidad ciudadana de los países desarrollados, una ayuda más efectiva, una reducción sostenible de la deuda y reglas de comercio más justas antes del 2015. También se buscaba revertir el sentimiento de desesperanza surgido a la mitad del camino (2007) sobre la imposibilidad de lograr los ODM en el 2015.
Participaron por parte de ANUE, La Sra Marina Bru, directora. el Sr. Xavier Guerrrero, director adjunto, Angels Matero Codirectora y Ariadna Quintero las siguientes personas: Andreu Felip, director de la Agencia Catalana de Cooperqación para el Desarrollo, El Dr. José Antonio Alonso, director del Instituto complutense de estudios Internacionales, La Sra Barathi Sadasivam asesora Política de la División para la Sociedad civil del PNUD; la Sra Isabel Ortiz, asesora Interrregional del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas y el Sr. Eduard Soler, presidente de la Federación Catalana de ONG para el desarrollo.
Ponencia de Fanny Gómez
Consejo Internacional de Educación de Adultos -ICAE
Red de Educación Popular entre Mujeres-REPEM
LA SOCIEDAD CIVIL EN LA ALIANZA MUNDIAL PARA EL DESARROLLO
Solamente podemos conseguir un mundo mejor si estamos dispuestos a emplear nuestras energías morales para conseguirlo, y prestos a enfrentarnos con los que, bajo cualquier disfraz y arropados en cualquier excusa, prefieren un mundo desigualitario y no democrático. (Wallerstein)
Introducción
En nombre del Consejo Internacional de Educación de Adultos -ICAE y de la Red de Educación Popular entre Mujeres-REPEM, agradezco a ANUE la invitación a participar en este evento de celebración del Día mundial del Desarrollo con nuestras reflexiones acerca del desarrollo y del papel de la sociedad civil en la Asociación mundial para el Desarrollo.
Para ubicar el papel de la sociedad civil en la ALIANZA MUNDIAL PARA EL DESARROLLO, es preciso explorar brevemente los conceptos de “desarrollo” y de “sociedad civil”. Hablar del desarrollo en este caso, supone una mirada crítica al modelo de desarrollo vigente y una mención a características de nuevos paradigmas de desarrollo; es decir, preguntarse por la eficacia y los efectos del modelo de desarrollo predominante y por el tipo de desarrollo que se quiere impulsar y construir. Hablar de sociedad civil supone una mirada sobre la evolución de su noción y práctica, pero sobre todo en el momento actual, como actor fundamental en muchas partes del mundo.
1ª parte: ¿De qué desarrollo hablamos?
La característica del modelo de desarrollo vigente, es el predominio de acumulación creciente de capital que produce como efecto social una profunda brecha entre los que tienen y los que no tienen y que paradójicamente, coexiste con un orden jurídico basado en la igualdad de la ciudadanía.
a) Cuestionamientos a los efectos de este modelo son:
• Crecimiento económico que no se traduce en mejor calidad de vida porque excluye a la mayoría de la población de sus beneficios, no se preocupa del bienestar social y limita el desarrollo político y cultural.
• Centrado en las cosas y no en las personas. Aumenta la producción de los mismos bienes y servicios que hoy saturan los mercados; y “combina gran progreso material y tecnológico con una polarización extraordinaria de las poblaciones de todo el mundo”.
b) Es un modelo en crisis porque:
• Aumenta la desigualdad ya que mientras la economía crece, las tecnologías se perfeccionan y se acentúan los procesos de concentración de la riqueza, la pobreza y la indigencia aumentan en el mundo. Además no se orienta a la satisfacción de necesidades básicas del conjunto de la población, sino a la producción de artículos de exportación para el consumo de sectores de ingresos medios y altos.
• Deteriora el medio ambiente porque explota recursos naturales sin preocupación por renovarlos, disminuye la superficie de cultivos, de bosques y de recursos del mar y crecen los desequilibrios ecológicos con la contaminación del aire y de los ríos, y el derrame de pesticidas, y residuos.
• Disminuye la calidad de vida, por lo menos, por tres vías: 1- las desigualdades económicas provocan resentimiento y violencia social, aumenta la desconfianza y el aislamiento de las personas, crece el desencanto ciudadano, hay pérdida de credibilidad en la democracia y aumenta la delincuencia y la inseguridad ciudadana. 2- La agudización del interés por la acumulación de capital, favorece estrategias de producción que contaminan suelos, aguas y alimentos afectando no solo la vida humana sino todas las formas de vida del planeta. 3- La ampliación del proceso de mercantilización, propio del sistema mismo, a todas las esferas de la vida, hasta las más intimas, lesiona vínculos y relaciones sociales afectando gravemente la salud mental individual y colectiva y la cohesión social básica.
• No ha conducido a la humanidad a un mundo más seguro, más esperanzado y más vivible; al contrario, el mundo de esta primera mitad de siglo, promete ser más violento que el mundo de la guerra fría del que venimos
• Tiene efectos sociales, económicos y políticos no deseables en el desarrollo humano:
SOCIALES porque debilita el capital social basado en la confianza interpersonal, las redes de interacción, la tolerancia cultural, el sentido de reciprocidad; retrae las personas hacia el ámbito privado y así la inseguridad, la desconfianza y el individualismo ganan terreno, produce una escalada de violencias localizadas, que alimenta la proliferación de las armas y la guerra (un significativo número de países disponen de armas nucleares, biológicas y químicas, pero no hay que olvidar que la industria de guerra genera las mayores ganancias ) y aumenta la migración sur-norte y de Europa oriental a la occidental, facilitada por globalización económica y repelida por ausencia de globalización del libre tránsito. Se obliga a la apertura de las fronteras para las mercancías pero no para las personas.
ECONOMICOS porque devora los recursos naturales del mundo en una especie de festival del desperdicio que, al consumir cotidianamente sus propias posibilidades, expande por el mundo su dinámica de destrucción y
POLITICOS porque construye como mecanismo de representación los intereses de diferentes grupos de la población, genera discriminaciones que segmentan la sociedad y su capacidad para identificar el origen de las segregaciones y de fortalecerse como sociedad civil, ejercer presión y legitimar su intereses colectivos en el debate público; y genera la contradicción entre la necesidad de mano de obra migrante para sostener las economías de los países de mayor acumulación, al tiempo que reniega de los mismos, y los hace vivir, en el corazón mismo de sus democracias, sin derechos humanos y sin derechos políticos.
Wallerstein afirma sobre este modelo de desarrollo que denomina “el sistema mundo capitalista” que lo que estamos viviendo después de la “caída de los comunismos” no es el triunfo final del capitalismo (que perdió ahí precisamente su punto de equilibrio), sino su primera crisis real, marcada por cuatro tendencias devastadoras a largo plazo, para quienes buscan la acumulación interminable de capital.
1. La desruralización del mundo. Hace 200 años entre el 80% y el 90% de la población del mundo era rural. Hoy estamos por debajo del 50%, con regiones del mundo, con menos del 20%. ¿que hay con eso? Recordemos como funciona el capitalismo: El plus valor es dividido entre los que poseen el capital y los que hacen el trabajo y ahí existe una contradicción básica: si en todo el mundo la remuneración del trabajo es baja, se limita el mercado (se disminuye la capacidad de compra de los trabajadores) y si es muy alta, se limitan los beneficios. Con el tiempo, donde quiera que se concentren trabajadores aumenta el peso sindical y la fuerza de regateo por alta remuneración. Así, los beneficios se reducen. La solución ha sido, mantener un grupo de trabajadores bien remunerados que abastezcan el mercado y aumentar fuerza de trabajo mundial en sectores débiles políticamente, dispuestos a aceptar salarios bajos, lo que permite reducir los costos de producción. Estas personas se han captado en áreas rurales. La desruralización del mundo amenaza el proceso esencial del capitalismo, que es mantener el nivel de los beneficios).
2. La crisis ecológica: Un elemento crucial que mantiene el nivel de los beneficios, es que los capitalistas no pagan la totalidad de los costos de producción sino que externalizan una importante parte, de costos de infraestructura y de costos de limpieza de residuos tóxicos. Así, la contaminación de los ríos, la contaminación de sus zonas de influencia, la contaminación del aire, etc. resultan siendo pagados no por la empresa sino por la población. El nuevo discurso de la responsabilidad social empresarial no alcanza a dar cuenta de la magnitud de estos costos. Los ecologistas anuncian que el mundo se enfrenta a la elección entre el desastre ecológico o la imposición de internalización de estos costos, que amenaza la acumulación de capital y globaliza la crisis ecológica.
3. La democratización del mundo: el programa de concesiones a la población con el “estado de bienestar” que incluye salarios para ancianos, instalaciones de salud y educación inicialmente… se dio para los trabajadores de Europa del siglo XIX e inicios del XX. Hoy los trabajadores de todo el mundo elevan demandas que sólo pueden ser satisfechas con la disminución de la acumulación de capital. Y ello no se está dando, por esto estamos viviendo, sobre todo en el sur, un proceso de democracia sin desarrollo, pues la democratización nunca será de interés para los capitalistas.
4. La pérdida de poder estatal. Durante cuatrocientos años, los estados han aumentado su poder, porque aseguraron el orden y los monopolios, único camino para acumular capital en serio. Actualmente, los estados están cargados de demandas por la crisis ecológica y por la democratización y están entrando en crisis fiscal lo que les exige reducir sus gastos y desempeñar su papel menos bien y entran en un círculo vicioso, pues a menor eficacia estatal, mayor, rebelión contra los impuestos. El sistema mundial capitalista, no puede funcionar bien, sin estados fuertes
No obstante, la democratización del mundo exige derechos iguales, ingresos razonables (empleo y después pensión) y acceso a educación y atención médica. La gente insistirá no solo en tener estas tres cosas, sino el elevar periódicamente el mínimo aceptable de cada una.
Otro desarrollo es posible
El descontento que produce el modelo neoliberal, o “sistema mundo capitalista” está alimentando la búsqueda de un nuevo paradigma de desarrollo, que interrelacione el manejo macroeconómico con la calidad de vida de la población, que promueva la sustentabilidad ambiental, que cuestione la exclusiones y articule la equidad de género con la equidad social. La equidad en general, la equidad de género en particular y la redistribución son ejes en los nuevos paradigmas.
Algunos de ellos son:
a) El enfoque de desarrollo humano del PNUD que:
• Integra y supera enfoques convencionales como el del aumento de la riqueza o del ingreso per cápita y abarca otros valores ESENCIALES PARA VIVIR MEJOR como la equidad, la democracia, el equilibrio ecológico y la justicia de género
• Propone asegurar que las riquezas producidas por la economía sean una OPORTUNIDAD para las personas concretas y para todas ellas sin exclusión
• Mide el desarrollo a través de la educación, la salud, las posibilidades de consumo, pero también a través de la reducción de las desigualdades y sus efectos sociales.
• Afirma que el desarrollo es LIBERTAD, por eso las políticas públicas deben generar opciones para que la gente lleve su propia vida de manera cada vez más satisfactoria. (Enfoque de capacidades de Amartya Sen)
b) El modelo de desarrollo a escala humana (Max Neef y otros)
• El desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos y se mide por el incremento en la calidad de vida y no por la cantidad de bienes que se posean, ni por el crecimiento de indicadores económicos.
• La calidad de vida depende de la potenciación de las necesidades humanas fundamentales . Las necesidades humanas afectan el contexto social, pues se relacionan no solo con bienes y servicios que las satisfacen, sino con prácticas sociales, formas de organización social, modelos políticos y valores que repercuten en la forma como se expresan esas necesidades. Cualquier necesidad no satisfecha produce patología social.
¿De qué sociedad civil hablamos hoy?
Ya no hablamos de la noción de Lechner, que siempre se acompañó de un cierto poder convocatorio, de una noción movilizadora que sintetiza el esfuerzo de fundamentar el poder en lo secular y en lo terreno, enfrentando y erosionando el supuesto derecho divino”, que fue incorporada por Gramschi en el marxismo occidental, y que reapareció en la oposición intelectual y popular a los regímenes de los países de Europa del Este y en la resistencia a las dictaduras militares autoritarias en los países de América del Sur.
Recientemente hablamos de que las organizaciones de la sociedad civil aparecen como una forma alternativa de hacer política en forma de reclamaciones de grupos (étnicos, religiosos, sexuales, lingüísticos, de migrantes, afrodescendientes o indígenas) que se ven como alternativa a la ciudadanía y que responden al relato posmoderno que exalta la diversidad, el individualismo cultural, la multiplicidad de lenguajes, formas de expresión y proyectos de vida y el relativismo axiológico, donde el pluralismo no encuentra condiciones propicias para su desarrollo. Así las demandas de reconocimiento a sus identidades y particularidades coexisten con las demandas de naturaleza bien distinta de grupos configurados por exclusiones y segregaciones del sistema mismo, una globalización que es homogeneizante y unas democracias incapaces de otorgar legitimidad a sus posiciones. En una perspectiva de género, las organizaciones de mujeres reclamamos redistribución del acceso a recursos y oportunidades y justicia económica y política, ya que por razones de género ha sido paradigmática la subordinación económica, cultural y política y reconocimiento a nuestra identidad y a nuestro aporte a la economía desde nuestro rol en el mundo de la reproducción de la vida, la fuerza de trabajo y la sociedad en general. En estos reclamos las organizaciones de mujeres nos hemos fortalecido como actoras sociales que articulamos nuestras demandas entre el nivel global y local actuando en redes y articuladas a movimientos sociales amplios.
En referencia a esta nueva realidad, el Banco Mundial utiliza el término “sociedad civil” para referirse a una “amplia gama de organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro que están presentes en la vida pública, expresan los intereses y valores de sus miembros y de otros, según consideraciones éticas, culturales, políticas, científicas, religiosas o filantrópicas. Por lo tanto, el término organizaciones de la sociedad civil abarca una gran variedad de organizaciones: grupos comunitarios, organizaciones no gubernamentales, sindicatos, grupos indígenas, organizaciones de caridad, organizaciones religiosas, asociaciones profesionales y fundaciones”.
2ª. Parte: Papel de la sociedad civil en la Alianza Mundial por el Desarrollo
Los cuestionamientos al “sistema mundo capitalista” son reafirmados por Kofi Annan cuando en la convocatoria a la Conferencia Internacional sobre Financiación del Desarrollo afirma: “En los últimos 50 años, el mundo ha experimentado un desarrollo humano y económico más rápido que en cualquier otro período de la historia: En casi todas partes, las tasas de alfabetización son más elevadas, las tasas de mortalidad infantil son más bajas y las personas viven durante más tiempo. Pero persisten algunos desafíos sumamente reales. Más de la quinta parte de la población mundial aún vive en la indigencia (con menos de un dólar diario), y aproximadamente la mitad de esa quinta parte, vive con dos dólares diarios. La cuarta parte de los habitantes de los países en desarrollo siguen siendo analfabetos. En los países de bajos ingresos, habitados por 2.500 millones de personas mueren más de 100 de cada 1.000 niños que nacen, frente a apenas 6 de cada 1.000 en los países de altos ingresos, habitados por 900 millones de personas. Y en los países de bajos ingresos, la tasa media de analfabetismo sigue siendo del 40%. El crecimiento de la población se ha hecho más lento, pero sigue siendo elevado. La brecha cada vez mayor entre los privilegiados y los desposeídos ha pasado a ser una característica del mundo en que vivimos. Revertirla, es el desafío moral y humanitario fundamental de nuestra era. Para los habitantes del mundo rico, también se trata de una cuestión de interés propio bien entendido. En la aldea planetaria, la pobreza de los demás se convierte rápidamente en nuestro propio problema: de falta de mercados para nuestros productos, inmigración ilegal, contaminación, enfermedades contagiosas, inseguridad, fanatismo, terrorismo”.
Reconociendo esta realidad, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración del Milenio que compromete a los gobiernos a librar al mundo de la pobreza extrema, fijando objetivos internacionales de desarrollo para 2015 , que se concretan en 18 objetivos globales combinados con objetivos nacionales, con 48 indicadores cuantificables con plazos para supervisar los progresos obtenidos; que consolidan muchos de los compromisos más importantes asumidos por separado en las cumbres y conferencias de las Naciones Unidas en la década de los 90. No obstante, se dice que son una agenda razonable para África, pero no para las demás regiones, minimalista porque redujo las conquistas de la sociedad civil en las anteriores cumbres internacionales, que es de retroceso en el desarrollo para algunas regiones del mundo (América Latina y Sudoeste asiático). Por ello ha sido criticada por ONG y organizaciones similares, pero altamente fomentadas por las NU como indicadores alcanzables.
Pero a la mitad del camino del logro de los ODM (2007) la discusión se ha desarrollado sobre todo en la dirección que han tomado el dinero y la cooperación, más que en las estrategias y en la visión que los guió: la reducción de la pobreza y su relación con el crecimiento y la macroeconomía, porque aún es decepcionante la carga de la deuda externa en los países altamente endeudados, porque los países no realizan suficiente gasto social y reformas fiscales a favor de los pobres; porque la liberalización comercial y las privatizaciones han afectado sobre todo a los/las más pobres, entre ellos a las mujeres, porque la liberalización financiera ha reducido el empleo, el salario e incluso el crecimiento y finalmente las promesas de ayuda han fallado. Específicamente en las metas de La Alianza Mundial para el Desarrollo , la tabla de progreso a 2007, basada en análisis de tendencias entre los 90s y los años 2005, no muestra resultados sino en las metas en relación con empleo digno para jóvenes (no se espera que se cumpla la meta para el 2015 en África, Asia del sur y la comunidad de estados Independientes de Europa y Asia) e impulso y democratización de las TIC.
NUEVOS RETOS PARA LA SOCIEDAD CIVIL
En este panorama de descontento frente al modelo de desarrollo y al liderazgo que las Naciones Unidas están ejerciendo para el logro de los ODM, la tarea pendiente de la sociedad civil es mantener el impulso y traducir esos objetivos en acciones concretas, a fin de proporcionar los recursos que produzcan resultados tangibles para los pobres del mundo. En los países desarrollados será preciso persuadir a la ciudadanía en conjunto de que el desarrollo y la reducción de la pobreza deben ser preocupaciones inherentes a las políticas nacionales y que la solución de esos problemas demandará recursos y cambios estructurales. En los países en desarrollo la sociedad civil ha sido un actor clave
• Contribuyendo con recursos en la prestación de servicios sociales y ejecutando programas para el desarrollo, especialmente en regiones donde la presencia gubernamental es débil, en situaciones postconflicto o donde la experiencia de la sociedad civil complementa las acciones del gobierno.
• Incidiendo en la formulación de políticas públicas a nivel mundial, regional y local. En el escenario de las Naciones Unidas, cabe destacar la participación en la Conferencia Mundial sobre Financiación del Desarrollo FDF cuyo objetivo expresado en la Declaración Final fue.”trabajar juntos para procurar que los sistemas mundiales de finanzas y de comercio apoyen plenamente el crecimiento económico y la justicia social para todos los pueblos del mundo, para lograr una mundialización equitativa con inclusión de todos, reconociendo que el principal problema moral y humanitario de nuestra era es invertir polarización entre los privilegiados y los desposeídos.
• Movilizando la opinión pública con campañas de apoyo a asuntos tales como la reducción de la pobreza, prohibición del uso de minas terrestres, la condonación de la deuda, la educación para todos y todas y la protección ambiental, temas que han movilizado a miles de personas en todo el mundo.
• Participando en el Foro Social Mundial, una manifestación reciente de la vitalidad de la sociedad civil internacional que debate y propone alternativas más equitativas y sostenibles a los modelos actuales de globalización económica.
Pero en el marco de la reforma de las Naciones Unidas, la acción de la sociedad civil está determinada por los cuatro pilares: Un Programa común, un marco presupuestario, un liderazgo y una Coordinación Nacional
1: Un programa en común que responda a prioridades nacionales. El MNUAD identifica “Cuatro Prioridades Nacionales” que han de desarrollarse para alcanzar las Metas del Milenio:
• Lograr un sustentable y sostenible crecimiento económico.
• Reducir la pobreza y erradicar la pobreza extrema.
• Reducir la desigualdad (económica, social, territorial, intergeneracional, de género, étnica y otras) desde sus raíces y en términos de un acceso con mayor calidad a los servicios sociales.
• Promover el fortalecimiento de los derechos humanos, e incrementar la calidad de la democracia a través de la ciudadanía civil, política y social.
El reto para la sociedad civil es impedir que la posible dirección del logro de metas en las áreas programáticas sea el crecimiento económico visto como una respuesta a los problemas de pobreza, discriminación, erradicación del VIH/SIDA, desigualdad y exclusión; más que a la búsqueda de una necesaria transformación estructural con vías a la equidad económica y social. En este sentido, es necesario identificar estrategias en y encontrar mecanismos de organización y coordinación que permitan viabilizarlas. En tanto que no podemos desconocer que los estados nacionales de los países del sur sufren las presiones de los intereses mas fuertes de los capitales monopólicos (al fin y al cabo crear las condiciones para el desarrollo del capital es la tarea fundamental de los estados nacionales), es tarea de la sociedad civil encontrar las estrategias y mecanismos para lograr que el cumplimiento de las metas conlleve transformaciones estructurales en esa figura de administración política que hoy llamamos estado nación y que en los países del sur no logró nunca coherencia interna. Esto quizá es la raíz de todas sus limitaciones y problemas, pero quizá también sea la condición de posibilidad de su más rápida transformación
2. Un marco presupuestario. En este segundo pilar el reto para la sociedad civil es que la tendencia de concentración y canalización de recursos vía NU y gobiernos nacionales exige una buena concertación y la búsqueda de las conexiones e intersecciones entre las áreas programáticas y las iniciativas de la sociedad civil no precisadas en las metas del milenio, por ejemplo atacar la feminización de la pobreza, el analfabetismo entre Adultos/as, la desruralización del campo, el aumento de enfermedades infecto contagiosas, etc.
Una forma de visibilizar interconexiones y complementariedades entre ODM y prioridades de desarrollo no expresadas en ellos puede darse por ejemplo desde la educación (tarea que realizamos desde el ICAE y la REPEM)
• Reconocimiento del derecho a la educación a lo largo de la vida como un elemento importante para reducir la pobreza y la exclusión social entre los grupos marginalizados y para crear una dinámica de educación permanente que aumente las posibilidades de eficiencia colectiva al tender un puente intergeneracional que permita acuerdos intergeneracionales para proyectos transformacionales que superan los límites de las vidas individuales de algunas generaciones.
• Reconocimiento de los estudios y saberes de los migrantes para una mejor integración y para recuperar el capital humano formado, al mismo tiempo que se crean condiciones para que este capital humano innove en su región de origen.
• Remoción de barreras para la participación política acelerando procesos de validación y reconocimiento, en el campo de la educación informal y popular pero también apertura hacia una educación abierta y flexible que permita esa validación y ese reconocimiento para todos los ciudadanos en cualquier institución y en cualquier lugar del mundo.
• Reconocimiento del rol crucial de la educación para adultos/as en la agenda de desarrollo internacional, porque puede generar un mejor nivel de vida de las personas y por su contribución significativa al desarrollo de la economía, al espíritu empresarial, al desarrollo de la ciencia y la tecnología, al liderazgo y a la ciudadanía activa.
• La multidimensionalidad de la educación desde la perspectiva de la interseccionalidad de las discriminaciones (género, etnia, edad, religión, posición socioeconómica), pero también reconocimiento de las limitaciones de políticas poblacionales y de políticas sectoriales que segmentan tanto los grupos sociales más estructurales como la naturaleza de los problemas sociales a cuyas expresiones pretenden responder.
• Reconocimiento de la relación entre crecimiento de la brecha comunicativa y tecnológica, y nuevas formas de analfabetismo funcional, pero también como un mecanismo de homogeneización.
En el Centro mismo de todas estas contradicciones debe ser capaz de operar la sociedad civil sabiendo que en momentos de estabilidad aumenta la posibilidad de predecir qué puede ocurrir y a qué podemos llegar, pero que en momentos de inestabilidad como la de los tiempos que vivimos disminuye la predictibilidad pero aumenta el rango de posibilidades y, entonces, la responsabilidad de la sociedad civil por lo que será el futuro es mayor, porque depende de su capacidad de elección política de posibilidades y de su capacidad y decisión para trabajar en la dirección elegida.
En América Latina, la sociedad civil debería ser capaz en los próximos años de hacer un doble trabajo: al mismo tiempo que intenta cumplir con las metas de la Alianza Mundial para el Desarrollo, identificar los factores estructurales que generan la inequidad básica y encontrar algún mínimo mecanismo para iniciar su transformación.
Para concluir, la sociedad civil tiene un papel preponderante en la Alianza Mundial para el Desarrollo y puede fortalecer su rol a través de estrategias de acción como:
1. Sensibilización a la opinión pública global, regional y local sobre temas claves como la campaña “0.7%, juntos contra la pobreza” y generalizar el debate, en éste como en los otros temas de las metas del ODM 8 ya que a pesar de que los países renuevan sus compromisos, la ayuda desciende.
2. Presión para el ejercicio de la responsabilidad social de los empresarios y denuncias en caso de afectaciones a los derechos laborales y al medio ambiente.
3. Incidencia y negociación con los gobiernos para que diseñen e implementen políticas públicas de redistribución y reconocimiento.
4. Interlocución y lobby ante organismos interestatales (NU, BM, FMI), para encarar los problemas de la deuda o de la liberalización comercial y financiera (OMC)
Fanny Gómez
Consejo Internacional de Educación de Adultos -ICAE
Red de Educación Popular entre Mujeres-REPEM