La actividad petrolera ha provocado desastres en todas las zonas donde se realiza: la contaminación de aire, agua y suelo, junto a un acelerado proceso de colonización han puesto en riesgo los territorios de las nacionalidades indígenas. Ser un país petrolero le ha significado a Ecuador un mayor empobrecimiento y mayores impactos ambientales.
La denuncia sobre estos impactos -ambientales y sociales- generados por la práctica petrolera fue la punta de lanza de campañas para hacer visible lo que los sucesivos gobiernos y las empresas querían ocultar a toda la nación y a nivel internacional. Se ha trabajado intensamente para tratar que no se amplíe la frontera petrolera y exigir que existan las garantías suficientes para el país y las comunidades locales afectadas.
Proporcionamos una colección de links que ilustran sobre las territorios donde se han instalado las petroleras, sobre las áreas protegidas lesionadas, las comunidades afectadas y sobre el juicio contra Chevron-Texaco.