1 de Abril, 2005
En la reunión de los 24 directores ejecutivos del Banco Mundial, Wolfowitz fue designado como presidente de la institución. Durante la visita de Wolfowitz a Bruselas, el pasado miércoles 30, en vísperas de su confirmación, los ministros de Finanzas y Desarrollo de la Unión Europea ya le habían otorgado su respaldo.
Aunque muchos europeos ven a Wolfowitz como un implacable neoconservador y arquitecto de la invasión a Iraq, los ministros reunidos en Bruselas han aceptado su nominación, en un intento por reconstruir las relaciones transatlánticas. Los países europeos, debido a los antecedentes de Wolfowitz, podrían haber rechazado su nominación o retrasado la reunión. Pero en su lugar, dieron señales de estar dispuestos a apoyarlo (aunque a regañadientes), en un gesto de pragmatismo político hacia este segundo mandato de la administración Bush.
En la reunión de líderes europeos en Bruselas, llevada a cabo la semana pasada, el Canciller alemán Gerhard Schröder, quien se opuso a la invasión norteamericana a Iraq, indicaba que el apoyo europeo a Wolfowitz no es cálido, pero que Alemania u otros estados europeos no serán un obstáculo en su camino.
A cambio de este apoyo, algunos líderes europeos están presionando por un cargo importante en el Banco, como contrapeso a la figura de Wolfowitz, y por obtener el apoyo norteamericano para el fránces Pascal Lamy, como nuevo presidente de la Organización Mundial del Comercio, y de Bernard Kouchner para Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Refugiados. Asimismo, los franceses, con el apoyo alemán esperan instalar a un francés como nuevo presidente de la Corporación Internacional de Finanzas (CIF). Los alemanes, junto con los brasileros y los indios, esperan obtener un lugar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en próximas negociaciones sobre su reforma.
El gobierno francés, por su parte, está promoviendo la idea de que un europeo ocupe uno de los tres cargos a crear de “subpresidente”(1) del Banco, para que tome posesión junto a otro uno del mundo desarrollado, como puede ser China, y otro en representación de los países pobres.
Como representante de China se maneja el nombre de Shengman Zhang, actualmente un respetado director del Banco, mientras que el gobierno francés todavía no ha propuesto oficial y formalmente candidatos. Sin embargo, el nombre de Jean-Pierre Juovet, presidente del Club de Paris y Jean-Pierre Landau, un funcionario civil francés, experto en impuestos, han sido el centro de las especulaciones en París.
Wolfowitz , por su parte, prometió buscar un equipo directivo verdaderamente multinacional pero no aseguró la nacionalidad de los "supresidentes". Según explicó, este equipo tiene que reflejar el hecho de que los países europeos retienen el 30 por ciento de los votos en el Consejo Directivo del Banco, pero a su vez existe gran diversidad de donantes y de destinatarios.
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(1) Existen actualmente numerosos vicepresidentes del Banco, por lo que los nuevos cargos, denominados en inglés “deputy” ocuparían el escalafón siguiente a la presidencia.
Este informe fue realizado a partir de la reseña de Internacional Herarld Tribune y Bretton Woods Project.