Evaluación de la campaña por la anulación de la deuda externa en el Foro Social Mundial
Cristiano Morsolin*
“En el Foro Social Mundial de Porto Alegre revertimos la idea de que nosotros, pueblos del Sur del mundo, somos deudores de la deuda externa desde una posición del pensamiento critico; tomamos conciencia de que somos los verdaderos acreedores”: las palabras del premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel sintetizan la evaluación de la campaña por la anulación de la deuda externa promovida por la red continental Jubileo Sur - Américas con respecto a la Asamblea regional realizada en Porto Alegre (23-25 de enero de 2005) y al debate animado en el Foro Social Mundial. En Buenos Aires, la red argentina DIALOGO 2000 y Jubileo Sur - Américas (que tiene la secretaría continental en Buenos Aires, coordinada por Beverly Keene) organizó un encuentro de reflexión y evaluación, el jueves 17 de febrero de 2005.
En el documento final elaborado por Jubileo Sur - Américas se evidencia que “en el marco del V Foro Social Mundial, nos reunimos representantes de diversos movimientos, organizaciones y redes sociales de 16 países de Latinoamérica y el Caribe en la II Asamblea de Jubileo Sur - Américas, para debatir propuestas de acción y una agenda común frente a la grave problemática de endeudamiento que afecta a los pueblos de la región y de todo el Sur.“
“Vemos hoy, igual como hemos visto desde el nacimiento de Jubileo Sur en Sudáfrica en 1999, que a lo largo de nuestro continente se sigue cobrando, y los gobiernos de nuestros países siguen pagando, una ilegítima, ilegal y odiosa deuda externa. Vemos además que esa supuesta deuda financiera continúa aumentándose, a pesar de todo lo pagado, y que a la par se incrementa cada día más la gran deuda social, ecológica e histórica que las instituciones financieras internacionales, los gobiernos de los países del Norte, las grandes corporaciones transnacionales y sus cómplices en nuestros países, tienen con nosotras y nosotros.”
“Frente a esta realidad, exigimos la inmediata e incondicional cancelación de la deuda externa, la sanción de los responsables de su fraudulento crecimiento y la restitución y reparación de todo lo saqueado desde hace ya más de 500 años.”
“Los llamados acreedores, incluyendo a las instituciones financieras internacionales (IFIs) como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), no han escatimado estrategias para cobrar lo que dicen que les debemos. Siguen adelante con sus políticas de sometimiento a nuestros países a las leyes de los mercados con ajustes estructurales, privatizaciones y chantajes múltiples. En particular, han reforzado su utilización de los procesos de endeudamiento como herramienta de extorsión para lograr aprobación de los tratados de libre comercio (TLC) que pretende implementar Estados Unidos, sobre todo en este momento en Centroamérica, Haití, República Dominicana y la región andina. Estas imposiciones van acompañadas además de una creciente militarización de la región, con el Plan Colombia, el Plan Puebla Panamá y la reciente intervención militar en Haití, con el repudiable apoyo y envio de tropas de los gobiernos de muchos países de la región, entre ellos Argentina, Brasil y Chile.”
“Todas estas piezas son parte de un mismo plan de dominación imperialista, constituyéndose así la deuda externa en un factor determinante del sometimiento de nuestros pueblos a los intereses de los grandes grupos económicos y del capital concentrado.”
“Pero así también vemos, desde el Río Grande en México hasta la Patagonia argentina, la lucha de nuestros pueblos, con la Cuba solidaria que resiste un criminal bloqueo desde hace más de 40 años, con un Haití ocupado pero que no pierde su dignidad, con una América Central movilizada contra los TLC, con un Brasil que lucha por la reforma agraria, con una Venezuela que defiende su soberanía y un pueblo colombiano que se une contra la militarización y la presencia creciente de tropas de EE. UU. Todos los pueblos hermanados en una misma lucha por la vida, la dignidad y la esperanza de construir ese otro mundo posible.”
“Pero nada nuevo se puede construir si continuamos pagando una deuda externa que cuanto más pagamos, más debemos, a costa de la vida de millones de personas. En realidad somos nosotros y nosotras los acreedores de una gran deuda histórica, social, ecológica y cultural, que debe ser saldada. Las instituciones, gobiernos y corporaciones financieras del Norte, nos deben a los pueblos del Sur. Debemos asumirnos como acreedores y romper con el discurso hegemónico de que somos ‘deudores’. Amén de su ilegitimidad, ya hemos pagado varias veces eso que llaman ‘deuda externa’. Es hora que se salde la verdadera deuda que se tiene con los niños y niñas desnutridos, los ancianos sin sustento, la juventud sin trabajo, los campesinos y pueblos originarios expulsados de sus tierras, con los miles y miles que sufren hambre frente a la opulencia indignante de riquezas de unos pocos.”
Beverly Keene, coordinadora continental de Jubileo Sur – Américas, lanza un llamado “a los diferentes movimientos populares y organizaciones sociales a sumarse a la lucha por el inmediato e incondicional repudio y anulación de la deuda externa, contra la militarización, la guerra y los Tratados de Libre Comercio y a favor del pleno respeto a la vida y la autodeterminación de los pueblos. Por un milenio libre de deudas y dominación, invitamos a todos y todas a sumarse a estas acciones de lucha por el no pago de la deuda externa y la restauración y reparación de la deuda ecológica y social”.
En la misma perspectiva, se coloca el llamado de la Asamblea Mundial de los Movimiento Sociales reunidos en Porto Alegre el 31 de enero de 2005 para “trabajar juntos una campaña por la inmediata e incondicional cancelación de la deuda externa e ilegítima de los países del Sur, comenzando con los países víctimas del tsunami y otros que han sufrido terribles desastres y crisis en los meses recientes. Apoyamos a los Movimientos Sociales del Sur que se declararen acreedores de las deudas históricas, sociales y ecológicas. Exigimos el reconocimiento internacional de estas deudas para detener su incremento, y la restauración de nuestros ecosistemas y el resarcimiento a los pueblos. Exigimos cesar la ejecución de proyectos y “acuerdos de integración” que faciliten el saque de recursos naturales en los países del Sur. Apoyamos la exigencia de los movimientos sociales de campesinos y pescadores de las áreas afectadas por el tsunami a fin de que los recursos para la emergencia y rehabilitación sean administrados directamente por las comunidades locales y así evitar nuevas deudas, colonización y militarización”.
Asamblea de acreedores
Aurora Donoso Game, militante ecuatoriana de Acción Ecológica, integrante de la Alianza de los Pueblos del Sur Acreedores de la Deuda Ecológica presentó la Asamblea de los Acreedores realizada el 29 de enero en Porto Alegre, que constituye una importante etapa de desarrollo de un proceso que se fortaleció con el Tribunal Internacional de los Pueblos en 2002 y el Tribunal por la Soberanía Alimentaría – juicio al Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo por su deuda ecológica con los países y pueblos de América Latina, en el marco del Foro Social de las Américas, realizado en Quito en julio de 2004.
La Asamblea se inició con música del artista Noel de Filipinas sobre deuda externa (“No debemos, no pagamos”) y poemas de Nnimmo Bassey que clamaba: “Justicia ahora - no reconciliación sin justicia”. Las distintas secciones de la Asamblea se intercalaron con artistas que voluntariamente participaron, entre ellos Manuel Argudín de la Nueva Trova Cubana.
Adolfo Pérez Esquivel instaló la Asamblea. “Llegamos al V Foro Social Mundial, y llevamos ya mucho tiempo debatiendo sobre el problema de la deuda injusta e impuesta que nos obligan a pagar. Tenemos grandes desafios... el principal es cambiar el pensamiento... pasar de deudores a acreedores... nosotros no debemos, nos deben”.
Vinod Raina expuso los argumentos de la deuda histórica social y ecológica: “Países como Perú, Brasil, India... ¿cuál era su situación hace 500 años? ¿Quién era rico entonces y quién lo es ahora? ¿Cómo se hicieron ricos los países que ahora lo son? Se hicieron ricos apropiándose de nuestra agua, nuestros recursos, nuestras riquezas. De esto se trata la deuda ecológica, se trata de restituir lo que ha sido expoliado durante más de 500 años. Se trata de decirles ‘nosotros somos los acreedores, ustedes son los deudores’.”
Instalada la Asamblea se presentaron 29 testimonios relacionadas es las deudas del FMI, BM, BID y distintas transnacionales con los países del Sur.
Testimonios
Miguel Palacín, de la Coordinación Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería (CONACAMI) de Perú, expuso sobre la deuda ecológica y social de las transnacionales mineras en ese país, en el que operan 11 transnacionales mineras. Sobre minería se recibieron además testimonios de casos en Níger, República Dominicana (lugar en el que operaba una transnacional canadiense, luego una de EEUU y ahora China). Por su parte, Víctor Nzuzi del CDTM expuso sobre la deuda histórica de Bélgica con el Congo y los impactos sociales y ambientales de la explotación de cobre y uranio. En relación a la explotación petrolera, Betsi Santi presentó el caso de Sarayacu en Ecuador.
Se presentaron también casos de deuda ecológica y social de las transnacionales que producen agrotóxicos y su uso en monocultivos como el de eucalipto en Minas Gerais en Brasil. Así también Magda Lanuza expuso sobre la deuda de Dow Chemical y Shell que exportaron a principios de los años 80 pesticidas prohibidos en el norte y que se utilizaron en las plantaciones bananeras en Nicaragua. Mercedes Canesse del Foro Popular de Energía, y Magui Balbuena en representación de asociaciones campesinas, presentaron el caso de la Soya Transgénica en Paraguay. Patricia Bravo de RAPAL expuso sobre la deuda social y ecológica por el uso de agrotóxicos en América Latina.
Peter Segura por su parte expuso sobre la destrucción de manglares por la industria camaronera así como la propuesta de construir un megaproyecto turístico que ocupará 82.000 hectáras en una misma zona del Ecuador. Iván Correa, de Asprosig, presentó en la Asamblea el caso del Megaproyecto Hidroeléctrico Urrá, de las camaroneras y monocultivos forestales en Colombia. Iván Broida, de Jubileo Sur en Puerto Rico, denunció la deuda social y ecológica de las bases militares estadounidenses en Puerto Rico, además de la deuda histórica de España y EEUU con su país. Por su parte la representante de la Marcha Mundial de las Mujeres en Colombia denunció sobre la deuda odiosa que se está adquiriendo en Colombia para gastos militares, todo esto ligado a los tratados de libre comercio y a las condiciones del Banco Mundial.
La Red Brasil sobre Instituciones Financieras Multilaterales denunció un préstamo del BM por 500 millones de dólares para crear “estabilidad monetaria” en Brasil y con ello el BM ganó control sobre las políticas públicas inclusive ambientales. Casos de este tipo, así como relacionados a la deuda social, como la generada en la crisis Argentina, se fueron presentando. Vale resaltar la exposición de Dora Contiñas, de Madres de Mayo quien expresó: “Si somos acreedores, qué precio tan caro hemos pagado para ser ahora los acreedores”. “El Operativo Cóndor fue la antesala de esta imposición de la deuda y el libre comercio, lo que permitió introducir las políticas neoliberales en el cono sur de América latina. Fue para sacar de en medio a hombres y mujeres que luchaban contra el neoliberalismo”.
Fue importante el testimonio de Humberto Cholango, Presidente de Ecuarunari, uno de los principales líderes del movimiento indígena de Ecuador, quien expresó: “Desde hace muchos años venimos luchando, diciendo que no debemos. Este grito debe convertirse en una esperanza. Esta esperanza debemos convertirla en gigantes ríos invencibles, para decir bien alto que no debemos, y que son ellos los que tienen que pagar por toda la deuda” .
Haití: invasión y deuda
Otro caso emblemático es lo de Haití, que fue presentado por Camille Chalmers, Director de la Plataforma por el Desarrollo Alternativo de Haití (PAPDA), docente universitario torturado durante el golpe de 1992.
“Hoy el pueblo hermano de Haití se encuentra sumergido en una profunda crisis, con ausencia de medios y servicios básicos para el desarrollo de la vida humana junto a la falta del orden público, debiendo afrontar una situación terrible y profundamente dolorosa a causa de múltiples factores. Por ejemplo los desastres climáticos: las inundaciones y las tormentas huracanadas dejaron un saldo de mas de 3000 personas muertas, unas 300 mil perdieron sus viviendas y poblaciones enteras quedaron aisladas, incomunicadas sin alimentos, agua y medicamentos. La crisis política social e institucional es agravada tras el secuestro del presidente. A los factores estructurales económico-sociales se agregan otros de tipos coyunturales: el actual gobierno provisional de Alexander Latortue carece de legitimidad. Hay incremento de la violencia y generalización de la inseguridad ciudadana (ataques armados, asesinatos, asaltos).”
Haití fue el primer país libre de esclavitud y el primero de América Latina y el Caribe en haber declarado su independencia en 1804. Pero este año, en vez de estar celebrando el bicentenario de su emancipación, el suelo de Haití esta otra vez manchado por una ocupación militar sui generis que se parece mucho a un experimento de laboratorio. En febrero de 2004, tras el creciente estado de violencia, el aumento de los conflictos y los pedidos de renuncia en un ambiente de rechazo general hacia el gobierno de Jean Aristide, las tropas militares de Estados Unidos y Francia ingresaron al país y forzaron la salida del presidente (junto con la presión de un grupo de ex militares del antiguo ejército y de las llamadas bandas rebeldes) denegando al pueblo de Haití el derecho a su propia autodeterminación en clara violación del derecho internacional. Meses más tarde el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas resolvió con el impulso de los Estados Unidos, enviar una misión compuesta por fuerzas militares de distintos países determinando que “la situación en Haití constituye una amenaza a la paz y la seguridad de la región”.
La situación política y social de Haití fue empeorando durante la aplicación dogmática de un plan de ajuste impuesto por las instituciones financieras internacionales que destruyó gran parte de su economía. La ocupación de Haití es también económica: desde que Francia impuso una indemnización por la liberación de su ex colonia hace 200 años hasta el día de hoy, el pueblo haitiano no ha dejado de vivir saqueos, embargos, invasiones y ocupaciones. La población haitiana sigue brindando tributo a los invasores, a través del pago de una deuda externa ilegítima ya saldada con creces y la reestructuración obligada de su economía conforme a las condiciones impuestas por las instituciones financieras internacionales (FMI, BM, BID) y los llamados acreedores y donantes.
Haití es el país mas empobrecido del hemisferio occidental y uno de los más pobres entre los países del Sur. Para alcanzar los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente para el 2015, Haití necesita tanto la total cancelación de la deuda (que en enero de 2003 era de 1.248 millones de dólares pero el 4 de enero de 2005 el gobierno de Haití ha versado al Banco Mundial 52.6 millones de dólares) como la reparación de todo lo saqueado.
Acompañando al pueblo haitiano en su lucha por la vida, la autodeterminación y la paz, en el Foro Social Mundial se ha lanzado la propuesta de una misión internacional de la sociedad civil latinoamericana para verificar la situación en Haití que se realizará a fines de marzo de 2005.
Comentarios
El debate animado en la Asamblea regional de Jubileo Sur - Américas y en los diferentes talleres del FSM fue muy interesante por la participación heterogénea de militantes campesinos de Paraguay, indígenas de Perú y Ecuador, economistas de Argentina y Nicaragua, académicos de Cuba y Haití, feministas de Colombia y Ecuador, misioneros de Argentina, Porto Rico y España.
Héctor Arenas, redactor de “Le Monde Diplomatique, edición de Colombia” y animador de la campaña Grito de los Excluídos, capítulo Colombia, considera a la asamblea de Jubileo Sur “como un espacio de invaluable importancia por su capacidad de nuclear la asombrosa diversidad que resiste a la deuda.”
“Una situación adversa es que la deuda sigue sin ser pública y mayoritariamente reconocida como un macabro mecanismo de juzgamiento con el que no sólo han impuesto una carga terrible sobre los pueblos del Sur, sino que han pretendido -inútilmente , pero con un inconcebible sufrimiento humano- inocular una forma de pensar, sentir y valorar fundada en el egoísmo e intentando aniquilar las múltiples y riquísimas expresiones de vida comunitaria, de solidaridad y cooperación que desarrollaron durante milenios los pueblos.”
“La labor de desnudar, de revelar cómo la deuda funciona como un implacable mecanismo imperial, tiene todo el valor del mundo en una fase en que la continuidad misma de la vida se decide en el terreno de una conciencia amplia, que comprenda el devenir suicida del modelo demencial que pretenden imponer al mundo ahora con el uso abierto de la fuerza y la potencia destructiva.”
“Este año , al tener en la Habana la reunión conmemorativa de más de veinte años en que se anunció y se previno sobre la impagabilidad y sobre las monstruosas consecuencias que tendría para los pueblos la vigencia de una deuda ideada para sojuzgar, cobra inmenso valor la iniciativa de Jubileo Sur de pasar del no pago a la acreencia directa e inmediata para comenzar la labor de curar los estragos producidos en tantos años de saqueo y bárbara condena de los pueblos del Sur al hambre y la miseria.”
“Este tiempo decisivo exige multiplicar la comunicación de verdades que horaden el manto de mentiras y confusión en que sostienen sus mecanismos de dominación y expolio. Exige la construcción de la unidad con base en la comunicación sincera y explicita de los valores que defendemos. Articular las redes de redes existentes es un proceso que irrumpe casi de manera sobre natural como una forma en la que la vida misma, la tierra misma resiste el designio de destrucción en marcha”.
El Obispo argentino Ángel Furlan (ex Coordinador de la Conferencia episcopal latinoamericana de la Federación Luterana Mundial, hoy coordinador en Buenos Aires del Programa de incidencia sobre Deuda Externa Ilegítima en América Latina – www.ielu.org) subraya que “la asamblea de Jubileo fue una experiencia muy rica. Si bien las tareas y las perspectivas de las distintas organizaciones son diversas se pudo ver claramente y en todo momento el objetivo común y la convergencia en las propuestas programáticas. Jubileo es un excelente espacio para aunar esfuerzos en la lucha contra una deuda ilegítima, inmoral e insoportable que ha sido impuesta a nuestros pueblos. Veo muy valioso el hecho de que la asamblea fuese abierta sin las limitaciones o trabas de una organización de superestructura. Si bien, desde nuestras iglesias en el continente, hemos colaborado en el pasado, esta es nuestra primera experiencia en participar de una asamblea de Jubileo y, como decía, fue una experiencia muy enriquecedora, desde el primer momento nos hemos sentido incluidos y como si todos nos hubiéramos conocido ya por largo tiempo. Además de las presentaciones, todas buenas, fue muy bueno el compartir información y darnos ánimo unos a otros para seguir adelante en la lucha.”
“En cuanto al Foro, en todos los seminarios y talleres relacionados con el tema deuda de los que participé, se podía ver esta misma convergencia. Desde distintos matices pero con la misma firmeza estamos de acuerdo en que la deuda no es legítima y por lo tanto no debe ser pagada. Los países afectados por el tsunami deben recibir la inmediata cancelación de toda deuda, no como acto de beneficencia sino como acto de justicia, y a estos deben seguirle todos los otros países en situación de deuda ilegítima. En algunos casos, como el de la Argentina, la deuda no sólo es ilegal, usurera e ilegítima, también es una deuda odiosa cuyo origen está unido indisolublemente a crímenes de lesa humanidad de los cuales los organismos financieros internacionales son cómplices, co-partícipes de los delitos cometidos. Hay treinta mil desaparecidos muertos por el terrorismo de estado en la imposición del sistema y (…) es por ellos y por todos los muchos otros desparecidos por el terrorismo económico que debemos continuar nuestra lucha.”
En cuanto al tema de las deudas odiosas y criminales, la Norwigean Church Aid (NCA) hizo la presentación, seguida de un panel, de un documental sobre "La deuda de los dictadores" que presenta la deuda odiosa y criminal de Argentina, Sud África, Congo y Filipinas. El documental es excelente y puede ser muy útil en campañas de concientización sobre el tema.
“En cuanto a la visita de parlamentarios europeos a Buenos Aires, luego del documental y el panel, del que yo participé, le comenté a la gente de la NCA y del movimiento juvenil noruego (los Changemakers) acerca de nuestro encuentro la noche anterior con el Senador Verde Francesco Martone (Secretario de la Comisión de Derechos Humanos en el Parlamento Italiano) y ellos se manifestaron muy entusiasmados con la idea de que organicemos esta visita y que parlamentarios noruegos participen. Creo que será posible también tener algunos alemanes. Quizás si hacemos una red de contactos podríamos incluir otros países. Continué haciendo consultas y trabajando con mis colegas y surgió la posibilidad de relacionar esta visita de parlamentarios con el encuentro Norte-Sur que estamos organizando para el mes de setiembre en Buenos Aires. La fecha propuesta para nuestro encuentro es del 20 al 23 de setiembre, hemos pensado que podríamos comenzar con los parlamentarios el 19 y luego tener actividades que pueden ser superpuestas durante uno o dos días más. Dado que faltan sólo unos ocho meses creo que deberíamos avanzar rápidamente para poder comprometer las agendas de personas que generalmente tienen ya apuntados los compromisos con mucha anticipación”.
La respuesta de Europa
En esta movilización por la anulación de la deuda externa se evidenció el compromiso de varias organizaciones e instituciones de Europa.
Mónica Frassoni, co-presidenta del Grupo de los VERDES en el Parlamento Europeo, envió un mensaje en ocasión de la asamblea continental de Jubileo Sur - Américas donde se subraya que “tenemos mucha simpatía para su lucha en favor de la cancelación de la deuda externa. Justamente este mes de enero de 2005 pedimos la cancelación de la deuda de los países afectados por el tsunami en la plenaria del Parlamento Europeo reunido en Estrasburgo. En aquella ocasión tuvimos igualmente la oportunidad de presentar una propuesta de resolución sobre la deuda externa de los países en vías de desarrollo. Aunque no tenemos la mayoría en aquel recinto, hemos podido explicar en base de hechos innegables que el pago de la deuda es un lento –o menos lento– suicidio para muchos países, cuando en realidad ya han reembolsado la deuda múltiples veces a través del pago de intereses. Esta espiral no hace sino estrangular a los países en vías de desarrollo cuando necesitan un desarrollo sostenible y autodeterminado.”
“Al problema de la deuda externa en general se suma el hecho de que muchas veces las deudas han sido contratadas por dictadores, sin que la población tuviese la mas mínima influencia ni algún provecho del dinero llegando a los países respectivos. Consideramos que gobiernos democráticamente electos no deberían ser responsables por el pago de la llamada deuda odiosa. Según nuestra convicción, la deuda de los países más pobres debe ser cancelada de una vez, para que el dinero liberado por esta operación pueda quedarse en los países y servir a fines sociales, de educación, salud y medio ambiente, según decisiones tomadas en los mismos países y democráticamente controladas.”
“Igualmente, nos parece imprescindible cambiar las reglas del FMI y del Banco Mundial como también de la Organización Mundial del Comercio, para que los países en vías de desarrollo tengan un futuro sostenible y socialmente digno.”
Yolanda Fresnillo, socióloga española representante del Observatorio de la Deuda en la Globalización de Cataluña que articula la red europea ENRED, animó activamente este puente de intercambio de organizaciones del Sur y Norte del mundo, entre las cuales se destacó la presencia de Eric Toussaint, del Comité por la anulación de la Deuda de los Países del Tercer Mundo (CADTM) de Bélgica, Fabio Quattrocchi de la red italiana Sdebitarsi, y Neil Watkins de Jubileo USA.
Yolanda Fresnillo enfatiza que “entre el gran número de cuestiones que se han tratado en esta quinta edición del FSM, la que abre la agenda de la declaración de los movimientos sociales es la demanda de la inmediata e incondicional cancelación de la deuda externa e ilegítima de los pueblos del Sur. La importancia de la problemática de la deuda marcó también el inicio de este foro, con la primera rueda de prensa dedicada al tema de la deuda externa de los países afectados por el tsunami. A través de las diferentes actividades y movilizaciones que han tenido lugar en el FSM de este año, se ha podido observar la consolidación de la postura de los movimientos sociales del Sur, que se consideran y declaran acreedores de las deudas históricas, sociales y ecológicas que tenemos desde el Norte. Pero también los movimientos del Norte que luchamos por la cancelación de la deuda externa estuvimos activos, organizando discusiones y coordinando las futuras acciones. Si atendemos a lo que se ha discutido en este foro FSM y a lo que apunta la declaración de los movimientos sociales, la campaña por la cancelación de la deuda externa será una de las más sonadas de 2005. Las reuniones del Banco Mundial y el FMI en abril y, sobre todo, la cumbre del G8 en julio en Escocia, marcarán las citas mas importantes de esta campaña.”
Paralelamente al Foro Social Mundial, en Italia, la red de la socied civil Sdebitarsi (Roma) ha lanzado una campaña de movilización por la anulación de la deuda externa. Raffaella Chiodo, coordinadora de Sdebitarsi, subraya que “desde nuestra asamblea nacional del 8 de febrero, hemos lanzado una masiva movilización sobre la deuda, dirigida a la opinión pública y en particular a la sociedad civil, para animar una nueva y fuerte movilización que recoja las propuestas de las campañas y de las organizaciones del Sur del mundo y del FSM”.
* Cristiano Morsolin es un educador y periodista italiano, operador de redes internacionales. Co-fundador del Observatorio Independiente sobre la Regios Andina SELVAS. Trabaja en Latinoamérica desde 2001 con experiencias en Ecuador, Perú y Brasil.
Lima, 1º de marzo de 2005