Reunido en Porto Alegre, Brasil, del 20 al 22 de enero de 2005, el Comité de Coordinación Internacional de Jubileo Sur ratificó el impulso de una campaña mundial por la Cancelación incondicional de la deuda externa de los países del Sur, empezando en lo inmediato con los países de Asia y África afectados por el tsunami de diciembre de 2004, y otros que también sufrieron terribles desastres y crisis durante los meses recientes, como es el caso de Haití.
A continuación reproducimos el texto de la Declaración que fue presentado en rueda de prensa en Porto Alegre, con la participación de Adolfo Pérez Esquivel, Lidy Nacpil (Filipinas, Coordinadora Jubileo Sur), Kusfiarerdi (Indonesia, Secretario Ejecutivo de la Coalición Anti-Deuda de Indonesia), Vinod Raina (India, Coordinador Jubileo Sur Asia-Pacífico), Camille Chalmers (Haiti, Secretario Ejecutivo PAPDA) y Beverly Keene (Argentina, Coordinadora Jubileo Sur/Américas), así como también el texto de la Declaración emitida en la misma ocasión por la Coalición Anti-Deuda de Indonesia.
Jubileo Sur
26 de Enero de 2005
Foro Social Mundial, Porto Alegre, Brasil
Desastre, pobreza y deuda
Hace exactamente un mes desde que el terrible tsunami azotó diversos países Asiáticos y Africanos. No hemos podido ver aún una respuesta adecuada de los países más ricos del mundo ni de las instituciones financieras internacionales que éstos controlan. En lugar de esa respuesta lo que hemos visto han sido muchos pronunciamientos y posicionamientos, e intentos vagamente encubierta de utilizar la situación en su favor.
Hasta la fecha, tan sólo la cantidad estimada de 6 mil millones de US$ en ayuda financiera han sido prometidos por los países del G7.
Esta cantidad es ofensiva comparada a los 400 mil millones de US$ de presupuesto militar en Estados Unidos, o los casi 200 mil millones de US$ que Estados Unidos, el Reino Unido y otros miembros de la "Coalición de los Aliados" han gastado en la guerra de Irak hasta ahora. Obviamente estos poderosos países están dispuestos a gastar más en guerra y destrucción, que en alivio y reconstrucción.
El paquete de alivio resulta una ridículo comparado con los beneficios que el FMI, el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo y los gobiernos del Norte estan haciendo de los préstamos atorgados al Sur. En el año 2003, un total de 23.630 millones de US$ fueron pagados por los países en desarrollo en intereses de la deuda multilateral y bilateral.
Aún peor, no está claro aún qué parte de los llamados compromisos de alivio sea en forma de donaciones, y qué parte se va a atorgar en forma de préstamos que deben ser devueltos con intereses.
Mientras la ayuda financiera y material para el alivio inmediato es urgente, los costes para la reconstrucción a largo plazo serán enormes. Dados los niveles de deuda y de servicio de la deuda de estos países, la carga financiera adicional que como consecuencia de este desastre deberán afrontar los países afectados, probablemente llevará a un desastre económico inimaginable.
Algunos países del G7 han ofrecido una moratoria de corto plazo sobre los pagos de deuda. Antes de regocijarnos sobre estos aparentemente grandes pronunciamientos y gesto, permítanos señalar que los costos de la moratoria son muy pequeños para los acreedores -- máxime tan sólo los intereses de la duración de la moratoria si la acumulación de intereses también es suspendida -- y tendrán un impacto mínimo en los países afectados. Con la excepción de Canadá, otros países no están dispuestos a garantizar una moratoria unilateral, prefiriendo discutirla previamente en el Club de París. Claramente, los gobiernos de los países ricos no quieren dar más de lo que los demás están dispuestos a dar.
Debemos señalar también que la moratoria de deuda ha sido ofrecida tan sólo sobre las deudas bilaterales. El FMI, el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo -- cuyos papeles hegemónicos en las finanzas internacionales y en los asuntos económicos domésticos de los países del Sur han sido reforzados después del tsunami -- no tienen nada que decir sobre una moratoria de la deuda multilateral.
Además, estamos profundamente preocupados por la escasa atención que se ha dado al impacto del tsunami en los países Africanos.
En lugar de hacer gestos de ayuda débiles y simbólicos, los países del G7 y las instituciones financieras internacionales que controlan podrían mitigar el enorme sufrimiento de una vasta humanidad -- 226.566 muertos y el número sigue creciendo, 500.000 heridos, y 5 millones de desplazados en los países Asiáticos y 5 millones en los países Africanos - y el venidero desastre económico de los países afectados por el tsunami y altamente endeudados, cancelando sus deudas inmediatamente!
El Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Anan ha manifestado que el desastre del tsunami es el peor desastre natural en la historia reciente. Además de la pérdida de vidas, la destrucción del medioambiente y los daños en infraestructuras causados por el tsunami han sido enormes. Pero no debemos olvidar que la pobreza, la privación y la enfermedad es un continuo desastre particularmente en el Sur. Millones mueren por falta de alimentos, acceso al agua potable y al más básico cuidado sanitario. El empobrecimiento magnifica el impacto de estos desastres. La carga de la deuda es uno de los factores centrales que llevan a esta miseria.
La pobreza en el Sur y la riqueza de los poderosos países en el Norte y sus instituciones financieras se basan en el expolio histórico, social y ecológico durante siglos de colonialismo y continuada explotación económica bajo la globalización financiera. No es una cuestión de caridad, sino de justicia, el cancelar las "deudas" económicas del Sur, las cuales son tan solo una fracción de la deuda que el Norte debe al Sur.
Llamamos a las organizaciones y movimientos sociales participantes en este Foro Social Mundial, y a aquellos que no pudieron acudir a Porto Alegre, a unirse a una campaña por la INMEDIATA e INCONDICIONAL CANCELACIÓN DE LA DEUDA para todos los países del Sur, empezando por los países afectados por el tsunami y otros que también sufrieron terribles desastres y crisis durante los meses recientes.
Declaración de la Coalición por la Cancelación de la Deuda (KAU), Indonesia
Porto Alegre, Brasil, 26 de Enero de 2005
A partir del reciente Tsunami que mató a más de 100.000 Indonesios, el grupo de presión política de Indonesia por la Cancelación de la Deuda, Koalisi Anti Utang, emitió la siguiente declaración en el Foro Social Mundial 2005:
El Tsunami ha devastado la región de Aceh en Indonesia. La Koalisi Anti Utang renueva su llamado para una total e incondicional cancelación para Indonesia e insta al FMI, Banco Mundial, Banco Asiático de Desarrollo y otros acreedores a acelerar sus gestiones para cancelar total e incondicionalmente las deudas ilegítimas de Indonesia.
Aún antes del desastre, Indonesia estaba pagando el doble en pagos de la deuda de lo que recibió en nuevos préstamos. Como resultado, nuestro gobierno se hallaba y se halla imposibilitado de proveer derechos y servicios básicos a la población. Como resultado de la carga de la deuda al preparar el presupuesto de 2005 el gobierno de Indonesia no cumplió con los requisitos constitucionales de garantizar el derecho al empleo, educación, salud, bienestar social, protección a la niñez e infraestructura apropiada para servicios públicos y de salud para los ciudadanos.
Indonesia se encuentra ahora en esta situación debido a que durante la era de Suharto, los EEUU, las instituciones multilaterales y otros acreedores facilitaron préstamos al régimen de Suharto para ganar su apoyo durante la guerra fría. Estos créditos fueron justificados por Suharto y los acreedores como necesarios para el desarrollo, pero no fueron utilizados para proveer a las necesidades del pueblo y el dinero fue para el régimen y sus secuaces, incluidas las compañías multinacionales. El régimen de Suharto recibió de los acreedores más de 150 mil millones US$. Hasta el Banco Mundial admite que por lo menos el 20-30% de los créditos a Suharto fueron manchados con corrupción. Las deudas de esta era son claramente odiosas e ilegítimas y no deberían ser pagadas.
El Tsunami ha suscitado la necesidad de respuestas y recursos gubernamentales. Se necesita dinero adecuado para financiar el alivio del desastre, pero el gobierno debe también ocuparse del problema del desempleo, la falta de educación y los pobres servicios de salud. Los compromisos del BM, BAD y gobiernos de los países ricos ante la reciente cumbre del Tsunami en Indonesia, totalizaron poco más de 2 mil millones de US$. Pero solamente el año pasado, Indonesia pagó más de 7 mil millones en pagos de deuda a sus acreedores y el presupuesto nacional de Indonesia para el 2005 requiere 8 mil millones US$ para pagos de la deuda.
Indonesia no precisa más promesas de ayuda y préstamos. La Koalisis Anti Utang llama a la cancelación y la reparación de la deuda. Es necesario hacer responsables a los acreedores por su culpabilidad en el endeudamiento de Indonesia.
KOALISIS ANTI UTANG
Jakarta, Indonesia
Integrante, Jubileo Sur/Movimiento Asia-Pacífico contra la Deuda y por el Desarrollo
sekretaris@kau.or.id