La ingeniería genética ha generado expectativas y recibido financiación tanto pública como privada. A la vez, es probable que por primera vez en la historia, una nueva tecnología esté sujeta a debate y análisis público. La biotecnología cubre una amplia gama de actividades, desde la cultura del tejido hasta la ingeniería genética. Como la biotecnología implica la manipulación de genes, hoy se la considera la tecnología clave del futuro.
La otra área que más se promueve es la tecnología de la información. Pero así como el furor del ".com" resultó una burbuja que estalló mientras la brecha digital se está volviendo algo permanente, la viabilidad económica de la biotecnología no se cuestiona de verdad. De hecho, las empresas de biotecnología sienten el calor financiero, pero se han fabricado o comercializado pocos productos biotecnológicos con éxito y varias compañías están teniendo pérdidas. La última víctima es Monsanto. En octubre, el gigante mundial de la agricultura anunció que se retiraba del negocio del forraje y las semillas de trigo y cebada en Europa. La decisión se debe a que no pudo introducir en Europa el trigo híbrido, modificado genéticamente, y la empresa decidió reducir costos. En el ejercicio de restructura, Monsanto cerrará su sede cerealera de Trumpington, Cambridgeshire (Gran Bretaña). El principal productor de semillas modificadas genéticamente dijo también que dará por terminada su investigación en productos farmacéuticos hechos de plantas (biofarm) como parte de la puesta a punto de la compañía, que implicará el despido de entre siete y nueve por ciento de sus empleados, es decir, alrededor de 1.200 personas.
Monsanto también recortará gastos en el área de los herbicidas, que fue su principal fuente de ingresos durante años. Como la patente del principal herbicida de Roundup, el glifosato, vence en tres años, la empresa está tratando de cambiar su foco de atención comercial hacia las semillas y la biotecnología aplicada al maíz, la soja y otros productos. Mientras, Monsanto ha anunciado una pérdida trimestral neta de 188 millones de dólares, mucho mayor que los 27 millones que perdió durante el mismo período en 2002. Sus acciones bajaron seis por ciento y la empresa piensa que sus ganancias para 2004 serán menores a los cálculos actuales. Esto se debe, sobre todo, al acuerdo firmado en agosto de 2003 para resolver numerosos juicios en su contra, valorados en 390 millones de dólares.
El litigio involucró a la planta química de Monsanto que fabricaba Bifenil clorinado, o PCBs, hace décadas en Alabama, cuyos residentes presentaron quejas por daños a la propiedad y a la salud. Los analistas sostienen que los problemas de Monsanto se deben a que su desmedida ambición de modificar semillas genéticamente se vio enfrentada a la creciente inquietud general ante posibles daños ambientales y a la salud, que generan rechazo en los consumidores.