ONGs indignadas con informe conjunto de ONU, Banco Mundial y FMI
Eduardo Tamayo G.

Ginebra.- En una conferencia de prensa, representantes de ONGs que participan en la Asamblea extraordinaria de las Naciones Unidas que evalúa la Cumbre Social de Copenhague 1995 simbólicamente arrojaron a un tacho de basura el documento denominado "Un mundo mejor para todos" suscrito conjuntamente por Kofi Anán, secretario general de las Naciones Unidas; Donald J. Johnston, secretario general de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (que agrupa a los 28 países más ricos); Horst Köhler, director gerente del Fondo Monetario Internacional, FMI, y James D. Wolfensohn, Presidente del Grupo Banco Mundial.

Alrededor de 80 ONGs suscribieron un documento en el que hacen fuertes críticas al momento y al procedimiento seguido para presentar el documento, así como a su contenido.

"Un mundo mejor para todos", presentado por Kofi Anán el 26 de junio, establece siete objetivos y metas para la reducción a la mitad de la extrema pobreza, la mortalidad infantil y materna, igualdad de géneros y desarrollo sostenible, salud reproductiva y matriculación de todos los niños hasta el año 2015. Para asegurar el cumplimiento de estas metas, las cuatro instituciones recomiendan profundizar el actual modelo de globalización neoliberal. En concreto recomiendan a los países liberalizar aún más el comercio exterior ("unos mercados abiertos para el comercio y la tecnología"); "esforzarse más en atraer la inversión extranjera"; y continuar con las privatizaciones de servicios (literalmente señala: que "no se
dediquen recursos públicos a actividades que pueden emprender con ventaja el sector privado".

Las ONGs llamaron a los gobiernos a rechazar este documento al que califican de parcializado y de reforzar "las perspectivas del Norte y desempoderar al Sur".

Las reacciones de las iglesias tampoco se hizo esperar: el Dr. Konrad Raiser, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, en una carta enviada a Kofi Anán, le dice: "Ud., al
privilegiar a estas organizaciones como sus socios, presentado una visión a la Sesión Especial de las Naciones Unidas ha causado un daño considerable a la credibilidad de la ONU como la última real esperanza para las víctimas de la globalización".

A continuación la declaración mencionada.

LAS ONGs PIDEN A LA ONU QUE RETIRE SU AVAL AL DOCUMENTO "UN
MUNDO MEJOR PARA TODOS"

"Un mundo mejor para todos"- Declaración conjunta de los Caucuses de las ONGs

Las ONGs, las organizaciones y movimientos populares, organizadas en los Caucuses están escandalizados con el documento entregado el lunes 26 de junio en la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicado al tema de la Cumbre Social +5 (UNGASS, siglas en inglés), denominado "Un mundo mejor para todos".

Proceso descarrilado

"Un mundo mejor para todos" fue puesto en circulación como un documento conjunto producido por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), el FMI, el Banco Mundial y las Naciones Unidas. Se basa en los 7 compromisos contraídos por los países miembros de la OCDE en "Shaping the 21st Century" (Modelando el Siglo 21), puesto en circulación en 1996; aunque se dice que estos compromisos fueron extraídos de las Conferencias de la ONU y de la Cumbre Social, solo representaban una limitada selección. La meta de reducir a la mitad la proporción de gente que vive en la pobreza entre 1990 y el 2015 fue presentada como una nueva meta por la OCDE. Con el creciente énfasis dado por los países industrializados a los objetivos formulados por la OCDE, este nuevo objetivo ha sido asumido como el principal. El FMI lo presentó como su principal objetivo el año pasado.

Siempre hemos aceptado los objetivos específicos y las metas fijadas a plazos. Pero también hemos reconocido que se requieren procesos incluyentes de negociación con procedimientos transparentes para acordar estos objetivos. Mientras que la OCDE representa solo a los países del Norte, que al mismo tiempo son los accionistas mayoritarios del Banco Mundial y del FMI, la ONU representa a las naciones del mundo en pie de igualdad. Representa el principal foro para alcanzar consensos políticos a través de procesos participativos, que incluyen tanto al Norte como al Sur. Por lo tanto, permite formular decisiones conjuntas de cómo abordar los problemas comunes sobre la base de la
responsabilidad compartida, el compromiso mutuo y respetando la gobernanza de cada país. Antes que imponer políticas por medio de condicionamientos, como lo hacen el FMI y el Banco Mundial, la fortaleza de la ONU reside en su capacidad para promover la responsabilidad nacional en un marco internacional compartido.

Este documento ha sido presentado como un nuevo consenso entre las Naciones Unidas, la OCDE, el FMI y el Banco Mundial. De esta manera, reforzó las perspectivas del Norte y desempoderó al Sur. Minó el mismo concepto de inclusividad política que define a la
ONU.

Socavando la UNGASS

El momento en que se entrega este documento es particularmente perjudicial. Cuando UNGASS se encontraba en la fase final de negociar temas muy complejos, el documento aboga por una parcializada visión de futuro. Este mensaje parcializado fue enfatizado por el Secretario General en sus declaraciones iniciales tanto en la Asamblea General como en el Foro Ginebra 2000. Al hacerlo, se adelantó a las negociaciones de UNGASS y desvalorizó su propio proceso.

El Secretario General se rinde ante Bretton Woods

La Carta de la ONU distinguió claramente entre la ONU y sus organismos especializados, incluyendo las instituciones de Bretton Woods. Al hacerlo, separó el proceso político de la responsabilidad ejecutiva con el objetivo de aumentar la rendición de cuentas a nivel político de los gobiernos nacionales ante sus ciudadanos. Por lo tanto, impugnamos el mismo estatus otorgado a los firmantes del documento: las Naciones Unidas, representada por el Secretario General, y el Banco Mundial, el FMI y la OCDE.
Paternalismo con los pobres - Ignorar la pobreza en el Norte

Estamos horrorizados por el contenido del informe. En Copenhague avanzamos en cambiar la noción de "los pobres" como "víctimas de la pobreza" a "gente que vive en la pobreza" que son "ciudadanos / as con el derecho universal al desarrollo y a gozar plenamente de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos". "Un mundo mejor para todos" conlleva la imagen de gente pobre que necesita ayuda y que estará agradecida cuando le asistan. La promoción de esta imagen no empodera a la gente que vive en la pobreza a demandar sus derechos. "Un mundo mejor para todos" muestra la pobreza solo como un problema del Sur. No proporciona estadísticas de la pobreza en el Norte. Al abordar la pobreza mundial, el documento ignora totalmente la persistencia de la pobreza en el Norte. Las imágenes muestran la real naturaleza del nuevo consenso: el Norte identificando los problemas del Sur y proporcionando las soluciones para el Sur.

Contradicciones

La importancia de Copenhague residió en el reconocimiento que el desarrollo social solo se puede lograr en un entorno político y económico propicio. Está claro que en "Un mundo mejor para todos" ha debilitado el ambiente político. Aunque de labios para afuera habla de la necesidad de "empoderar a los pobres", de hecho los menosprecia. Mientras habla de la importancia de la "democracia incluyente", realmente la socava. La introducción del concepto "crecimiento pro-pobres" coloca la responsabilidad de salir de la pobreza sobre los hombros de los pobres, particularmente en el Sur.

Retrocesos

"Un mundo mejor para todos" también retrocede en las nociones desarrolladas en Copenhague sobre el entorno económico propicio. No reconoce el rol que las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) jugaron en demandar políticas económicas que generaron pobreza. Las mismas políticas de Bretton Woods centradas en el crecimiento dirigido por las exportaciones y que no consideraban la distribución de la riqueza y la sustentabilidad ambiental han sido un obstáculo para que los gobiernos nacionales desarrollen políticas sociales. La globalización ha incumplido en respetar los derechos de los trabajadores/as, incluyendo los principios contenidos en la Declaración de la OIT sobre los Principios Fundamentales y Derechos del Trabajo; y en proporcionar trabajo decente para la mayoría de la gente del mundo. Esto ha tenido consecuencias devastadoras para los trabajadores/as y la gente en general, especialmente para las mujeres y la niñez. En vez de reconocer cómo contribuir a mejorar el entorno económico, "Un mundo mejor para todos" propone que la erradicación de la pobreza solo se puede lograr abriendo aún más los mercados de los países en desarrollo. Evidentemente estas políticas son insostenibles, tomando como ejemplos las recientes crisis financieras que afectó a los países del Sudeste Asiático y en otras regiones, que son el resultado principalmente de la rápida liberalización financiera.

Las IFIs aumentan la pobreza

Sin alterar la esencia de sus políticas, las instituciones de Bretton Woods han estado intentado colocar las políticas macroeconómicas que promueven, dentro de un marco de erradicación de la pobreza. Dentro de este plan global, el FMI cambió el nombre de la Servicio Reforzado de Ajuste Estructural (SRAE) hacia el Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (SCLP). El Banco Mundial y el FMI esperan que los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP), se convertirán en un instrumento clave para las relaciones de los países con la comunidad de donantes. Estos planes también proporcionarían la base para los préstamos concesionales del Banco y del Fondo para apoyar al país, así como el alivio de la deuda bajo la iniciativa PPME (Países Pobres Muy Endeudados). El DELP enfatiza -correctamente- que los gobiernos nacionales son responsables del desarrollo social. Sin embargo, las políticas de las instituciones de Bretton Woods desarrolladas para reducir la pobreza no han resuelto la contradicción fundamental entre las políticas de ajuste estructural, recetadas por quienes formulan políticas en Washington para los gobiernos nacionales, y el Desarrollo Social.

Aunque el DELP es un intento de promover el desarrollo social, no han cambiado las condiciones macroeconómicas de los IFIs para préstamos y el alivio de la deuda. Estas condiciones -que incluyen las reformas administrativa y fiscal en el contexto de los programas de austeridad así como medidas para una mayor liberalización del comercio y las finanzas- han destruido la capacidad productiva local, han aumentado el desempleo y degradado la calidad de los servicios sociales públicos. La globalización y el sistema neoliberal simplemente no son compatibles con el Desarrollo Social.

Dentro del DELP no hay mecanismos para responder a los efectos adversos del Ajuste Estructural ni tampoco arreglos para medios adecuados y adicionales para la inversión en los sectores sociales. Es casi inevitable, que el DELP es una oportunidad para mayor condicionalidad por parte de los donantes a los gobiernos nacionales. Esto hará que los gobiernos nacionales sean responsables del desarrollo social sin controlar los medios o recursos para implementar políticas que fomentan el Desarrollo Social.

¿Bretton Woods para todos?

Creemos que la publicación de este documento pone en peligro el resultado de UNGASS. El resultado ya no tiene más credibilidad con relación a una serie de nuevas iniciativas que rectifiquen la falta de implementación, que todos observan. Específicamente exige que las naciones ricas demuestren su compromiso con las metas de Copenhague y del sistema de la ONU en su conjunto, implementando medidas que honren los compromisos asumidos en
1995.

Por lo tanto llamamos a los Estados miembros a:

1. Demostrar el compromiso al proceso UNGASS Desarrollo Social + 5 analizando las raíces de la pobreza y de la inequidad de género dentro del marco macro-económico actual de la globalización en el Sur y en el Norte.

2. Comprometerse a revertir el descenso de la Ayuda al Desarrollo (ODA) y establecer un cronograma por el cual se cumpla el objetivo de la ONU fijado en 0,7 % del PNB hasta el 2005. Cumplir este compromiso largamente establecido es fundamental para reconstruir la confianza entre los países en desarrollo y los países industrializados y proporcionar los recursos necesarios para alcanzar las metas del desarrollo social.

3. La cancelación inmediata y total de la deuda de los países en desarrollo para liberar recursos para la inversión en el desarrollo social. La carga de la deuda constituye un obstáculo al derecho al desarrollo. La cancelación total de la deuda de los países en desarrollo demostraría el compromiso político con el desarrollo social y sería una respuesta adecuada a las intensas campañas de la sociedad civil.

4. La introducción de un Impuesto de Transferencia de Divisas (ITD) para contrarrestar la inestabilidad de las transacciones mundiales de capital y para movilizar mayores recursos para el desarrollo social. Un ITD sería un medio efectivo para contrarrestar la excesiva volatilidad de las transacciones de capital a corto plazo. Potencialmente proporcionaría recursos adicionales para el Desarrollo Social.

Metas inalcanzables

Las metas de Copenhague no se pueden alcanzar si los países en desarrollo son marginados del proceso de toma de decisiones en las instituciones internacionales. No deberían aceptarlo y de hecho no lo aceptarán. Aún cuando gran parte de la responsabilidad debe ser asumida a escala nacional para lograr el desarrollo social y la erradicación de la pobreza, esto no puede tener éxito sin un entorno propicio internacional que incluye el suministro de recursos adecuados.

Las ONGs apelan a una Cumbre en el 2005

La Cumbre de Copenhague fue el espacio de encuentro más grande de líderes mundiales en la historia. Se debe demostrar la importancia de la Cumbre por medio de resultados concretos que puedan ser monitoreados. Por lo tanto es imperativo que el 2005, fecha intermedia entre la Cumbre histórica y la fecha fijada para lograr muchos de los objetivos críticos, sea marcado por otro encuentro de líderes mundiales. Esta es la mejor manera de reafirmar la centralidad de los compromisos de Copenhague al inicio del nuevo milenio y asegurar que reciban la atención política que merecen.

ONGs apelan a los Estados miembros a rechazar el documento

Las ONGs llaman a los Miembros de las Naciones Unidas a disociarse del documento. El contenido del mismo no refleja el espíritu, la opinión y las posiciones del conjunto de las Naciones Unidas ni de la sociedad civil. Además, los organismos de la ONU han publicado documentos que aportan una visión diferente y proponen políticas que contradicen al documento "Un mundo mejor para todos". Las ONGs participantes en esta Conferencia se han comprometido a continuar intensificando la campaña mundial contra la visión presentada en este documento parcializado.

Ginebra, 28 de junio de 2000




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