Fuente: DAWN
La Comisión ESCAP (United Nation Economic and Social Commission for Asia and the Pacific) organizó la V Conferencia sobre Población para Asia y el Pacífico en Bangkok del 11 al 17 de diciembre de 2002, una de las reuniones regionales encargadas de revisar los primeros 10 años de los 20 del Programa de Acción de la CIPD (Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo).
En la Prepcom de octubre para la Conferencia, Estados Unidos hizo un esfuerzo muy grande por socavar el lenguaje sobre derechos sexuales y reproductivos que costó tanto conseguir y se rehusó a reafirmar su apoyo al Programa de El Cairo, a pesar de ser uno de los países que contribuyeron a su redacción ocho años atrás. En vista de las tácticas empleadas por EE UU, las organizaciones del movimiento social se movilizaron para contrarrestar el peligro. En Bangkok, DAWN ubicó a algunas de sus representantes ante la Conferencia en las delegaciones oficiales y en el Caucus de ONG. Gita Sen y Margaret Chung trabajaron junto a otras feministas que abogaron por los derechos y la salud reproductiva en el Comité de Redacción que produjo un documento presentado posteriormente a la Reunión Ministerial, que fue una de las secciones de la Conferencia. Gigi Francisco y Angela Mandie-Filer trabajaron en el Caucus de la CIPD con más de cuarenta ONG para monitorear las negociaciones.
Tras una muestra de unidad sin precedentes, los países de Asia y el Pacífico aprobaron un documento que reafirma el Programa de Acción de la CIPD, enfrentándose exitosamente a las obstrucciones impuestas por EE UU. La Conferencia organizada por la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (Escap, por su sigla en inglés) de las Naciones Unidas de diciembre de 2002, preparatoria de El Cairo+10, tuvo dos secciones: la Reunión de Senior Officials del 11al 14 de diciembre y la Reunión Ministerial del 16 y el 17. Desde el comienzo, EE UU asumió la posición que anunciara en la Prepcom de octubre, de rechazar la reafirmación de los derechos reproductivos y la salud, incluyendo los servicios, así como la salud reproductiva de las personas adolescentes en el Programa de Acción de la CIPD, con la casi dogmática insistencia de que esto promueve el aborto y el sexo a edades prematuras. Como resultado de sus repetidas objeciones, el proyecto de documento producido en la Reunión de Senior Officials estaba plagado de numerosos corchetes, lo cual produjo un gran malestar entre el resto de los delegados.
En la sesión plenaria final de la Reunión de Senior Officials, el delegado de Nueva Zelanda dijo que las negociaciones eran imposibles a menos que hubiera alguna indicación de algún movimiento en la posición de aquellos delegados que no estaban de acuerdo. El delegado de Holanda apuntó con más fuerza y dijo: "Un gran grupo de países vino aquí para reforzar/reafirmar/avanzar con relación a la CIPD y el Programa de Acción, sin embargo hay otra delegación cuya posición es acordar en muchos de los puntos de la CIPD, pero de todas formas quiere re-escribir la CIPD y el Programa de Acción."
El Presidente de la Reunión, de India, opinó que la disidencia de EE UU era de naturaleza política y que se correspondía con el estado actual de las políticas nacionales de ese país. Concluyó diciendo que no se podía avanzar más en el documento y ordenó que se enviara a la Conferencia Ministerial.
Las objeciones de EE UU que dificultaron la Reunión de Senior Officials fueron abordadas de inmediato en la Reunión Ministerial que era parte de la Conferencia. El Director del FNUAP, el doctor Thoraya Ahmed Obaid, habló en el Plenario de Apertura, afirmando claramente que "en ningún caso la CIPD promueve el aborto." Dedicó gran parte de su discurso al tema del aborto y enfatizó: "El respeto a la soberanía nacional dentro del contexto de los documentos sobre derechos humanos internacionalmente acordados debe ser el marco que guíe nuestro trabajo".
El Director General de la International Planned Parenthood Federation, Steven Sinding, criticó al 'gran poder' por revertir su posición respecto a la CIPD y dijo: "Esta resistencia no puede prevalecer." También negó que la CIPD promoviera el aborto. "La CIPD reconoce una amplia gama de servicios que incluye el aborto sólo en aquellos países donde el aborto es legal. Respecto a la queja de EE UU de que la CIPD promueve el sexo a edades prematuras dijo que, por el contrario, la CIPD muestra una actitud sensata y responsable respecto al sexo en la adolescencia y la sexualidad, y que promueve programas sensatos para informar a las personas adolescentes sobre riesgos y conductas sexuales responsables.
Mientras el Comité de Redacción continuaba su trabajo de limpieza del texto de la Programa de Acción, muchos de los Ministros que pidieron la palabra para dar sus breves discursos hablaron de la necesidad de conseguir recursos para apoyar la información y los servicios reproductivos.
El documento final, sin corchetes, fue presentado a la Conferencia Ministerial después que el Comité de Redacción acordara reflejar las objeciones de EE UU por medio de una simple nota al pie del Preámbulo en la página 2, que dice así: "EE UU expresó una reserva general. Esta reserva se debe interpretar en términos de la declaración realizada por el representante de EE UU en la 5ª Reunión el 17 de diciembre de 2002".
Como era de esperar, EE UU solicitó una votación registrada (recorded vote) sobre si las Secciones F (Derechos Reproductivos y Salud Reproductiva) y G (Salud Reproductiva Adolescente) debían aparecer en el texto oficial. Este tipo de votación raramente ocurre en el proceso de adopción de una declaración que se supone debe ser un consenso de la comunidad internacional. Pero los países de Asia y el Pacífico se prepararon muy bien para esto. Uno tras otro, en orden alfabético, los delegados de los países tuvieron una única respuesta: no creían que la Sección F promoviera el aborto; ni que la Sección G promoviera el sexo a temprana edad.
Una votación abrumadora por el SI desafió la posición de EE UU. De 34 delegaciones presentes, 31 votaron para mantener la Sección F, Sri Lanka y Nepal se abstuvieron y sólo EE UU voto por NO. Respecto a la Sección G, 32 de 35 delegaciones votaron para retenerla, los mismos dos países se abstuvieron los mismos y sólo EE UU dijo no.
Hasta el final, EE UU se mostró intransigente. Su delegado hizo un esfuerzo de último momento para anexar los detalles de sus objeciones a la Declaración y este intento fue desbaratado durante el Plenario de Clausura de la Reunión Ministerial. La vocera de India, Gita Sen, Coordinadora de las Investigaciones de DAWN sobre Economía Política de la Globalización, intervino para declarar el convencimiento de varios países de que las objeciones de EE UU tenían que ser incorporadas en el informe oficial de la Reunión y no en la Programa de Acción. Nadie le contestó. El Presidente de la Reunión Ministerial, de Malasia, finalmente declaró que la Programa de Acción estaba oficialmente adoptada y ¡la pequeña pero significativa victoria para los derechos de las mujeres se selló con un prolongado aplauso!