Fuente:
worldbankpresident.org weblog
Lun 16 Abr 2007
Mientras Wolfowitz se siente presionado para renunciar, por supuesto que los grupos de la sociedad civil que son críticos del Banco Mundial no han guardado silencio. El comunicado que sigue a continuación subraya la cuestión de la doble moral: si un alto funcionario de gobierno africano se hubiera comportado de la forma en que lo hizo Wolfowitz, ¿qué habría dicho el Banco?
La sociedad civil señala la doble moral
La institución se deshilacha por los bordes mientras los Ministros de Finanzas se encuentran para las Reuniones Semianuales del 14 al 15 de abril
Las reuniones anuales de primavera del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están programadas para celebrarse en Washington DC los días 14 y 15 de abril. Estas reuniones se vieron eclipsadas por acusaciones que sostienen que el presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, autorizó un ascenso y aumento de sueldo a favor de su pareja, Shah Riza, previo a su alejamiento del Banco Mundial para trabajar en el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Riza percibe en la actualidad un sueldo cercano a los US$200.000 anuales; más de lo que gana la titular del Departamento de Estado, Condoleezza Rice.
"El supuesto nepotismo aquí deja en evidencia la doble moral cuando se trata de corrupción", dijo Sameer Dossani de la Red 50 Years is Enough. "Wolfowitz, al igual que sus aliados neoconservadores en la Casa Blanca y otros lugares, ha propuesto su agenda promoviendo a sus amigos y aliados. Si esto tuviera lugar en un gobierno africano, podríamos llegar a escuchar las frases habituales acerca de la corrupción que se interpone en el camino del desarrollo. ¿Dónde vemos aquí rendición de cuentas? Si el Banco Mundial se toma en serio el tema de la buena gobernabilidad tendrá primero que administrarse una dosis de su propia medicina: despedir a Wolfowitz, poner fin a la práctica dudosa de dejar que el gobierno estadounidense de turno designe al presidente de la institución, y tomar medidas para asegurar una significativa transparencia, rendición de cuentas y democracia dentro de las propias instituciones".
Los críticos han relacionado esta debacle con la crisis de relevancia que atraviesan el Banco Mundial y el FMI. En Europa, algunos países están comenzando a romper con el liderazgo de estas instituciones en materia de condiciones económicas. "En respuesta a nuestras campañas, el gobierno de Noruega anunció que no habrá de ligar su ayuda a las condiciones económicas", manifestó John Jones de Networkers South-North. "Al tiempo que aún queda un largo camino por recorrer, acciones como la de Noruega y el Reino Unido son el resultado lógico de informes que hace años nos vienen llegando del Banco. Estos informes indican que las políticas han constituido un fracaso en materia de reducción de la pobreza y crecimiento económico. Es hora de dejar espacio para que los países determinen sus propios destinos".
La conocida activista filipina y Coordinadora Internacional de Jubileo Sur Lidy Nacpil fue un paso más allá. "Es verdad que las condiciones no tienen sentido, pero también es verdad que estas políticas han provocado un sufrimiento incalculable en el Sur Global. Debe haber algún tipo de rendición de cuentas, alguna forma de compensación, especialmente para los pecados más atroces del FMI y el Banco Mundial. Millones de personas sumamente empobrecidas y oprimidas han sido obligadas a pagar un precio doble por su sufrimiento. Primero, a través del apoyo vital otorgado por estas instituciones para mantener dictaduras en el poder como las de Marcos en mi país, Mobutu en Zaire/Congo, Somoza en Nicaragua y, el régimen del apartheid en Sudáfrica; y segundo, a través de las deudas que han impedido durante décadas que los gobiernos brinden servicios sociales fundamentales".
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