For a new economic and social model1
Let’s put finance in its place!


Call for the signature of NGOs, trade unions and social movements
Belem, February the 1st of 2009


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The financial crisis is a systemic crisis that emerges in the context of global crises (climate, food, energy, social…) and of a new balance of power. It results from 30 years of transfer of income from labour towards capital. This tendency should be reversed. This crisis is the consequence of a capitalist system of production based on laissez-faire and fed by short term accumulation of profits by a minority, unequal redistribution of wealth, an unfair trade system, the perpetration and accumulation of irresponsible, ecological and illegitimate debt, natural resource plunder and the privatization of public services. This crisis affects the whole humanity, first of all the most vulnerable (workers, jobless, farmers, migrants, women…) and Southern countries, which are the victims of a crisis for which they are not at all responsible.

The resources to get out of the crisis merely burden the public with the losses in order to save, with no real public benefit, a financial system that is at the root of the current cataclysm. Where are the resources for the populations which are the victims of the crisis? The world not only needs regulations, but also a new paradigm which puts the financial system at the service of a new international democratic system based on the satisfaction of human rights, decent work, food sovereignty, respect for the environment, cultural diversity, the social and solidarity economy and a new concept of wealth. Therefore, we demand to:

  • Put a reformed and democratised United Nations at the heart of the financial system reform, as the G20 is not the legitimate forum to resolve this systemic crisis.
  • Establish international permanent and binding mechanisms of control over capital flows.
  • Implement an international monetary system based on a new system of reserves, including the creation of regional reserve currencies in order to end the current supremacy of the dollar and to ensure international financial stability.
  • Implement a global mechanism of state and citizen control of banks and financial institutions. Financial intermediation should be recognised as a public service that is guaranteed to all citizens in the world and should be taken out of free trade agreements.
  • Prohibit hedge funds and over the counter markets, where derivatives and other toxic products are exchanged without any public control.
  • Eradicate speculation on commodities, first of all food and energy, by implementing public mechanisms of price stabilisation.
  • Dismantle tax havens, sanction their users (individuals, companies, banks and financial intermediates) and create an international tax organisation to combat tax competition and evasion.
  • Cancel unsustainable and illegitimate debt of impoverished countries and establish a system of democratic, accountable, fair sovereign borrowing and lending that serves sustainable and equitable development.
  • Establish a new international system of wealth sharing by implementing a progressive tax system at the national level and by creating global taxes (on financial transactions, polluting activities and high income) to finance global public goods.

We call on NGOs, trade unions and social movements to converge in order to create a citizen struggle in favour of this new model. We urge them to mobilize all over the world, in particular in the face of the G20, from March 28th onwards.

ATTENTION: This call will be submitted to G20 finance ministers ahead of their meetings 13 and 14 March. We invite organisations to sign on before the 2 March in order to be included in the submitted list of signatories.

>>> See over 680 signatories


1 This call is the result of a series of seminars at the World Social Forum 2009 in Belem, which involved among others : Action Aid, Attac, BankTrack, CADTM, CCFD, CEDLA, CNCD, CRID, Eurodad, Global alternatives Forum, IBON, International WG on Trade-Finance Linkages, LATINDADD, Networkers South-North, NIGD, SOMO, Tax Justice Network, Transform!, OWINFS, War on Want, World Council of Churches.

 

 

Para un nuevo modelo económico y social
¡Pongamos la finanza en su sitio!
1

Llamado sometido a la firma de asociaciones, sindicatos y movimientos sociales
Belem, 1 de febrero del 2009

La crisis financiera es una crisis sistémica, inscrita en un contexto de crisis globales múltiples (climática, alimentaria, energética, social,...) y de un nuevo equilibrio de poderes. Esta crisis proviene de treinta años de transferencia de ingresos del trabajo al capital, una tendencia que hay que revertir. La crisis es consecuencia de un sistema de producción capitalista basado en la auto regulación y alimentado por la acumulación por una minoría de beneficios a corto plazo, los desequilibrios financieros internacionales, la repartición desigual de riquezas, un sistema comercial injusto, la perpetración y acumulación de deuda irresponsable, ecológica e ilegítima, el pillaje de recursos naturales y la privatización de servicios públicos. Esta crisis afecta a toda la humanidad, empezando por los más vulnerables (trabajadores, desempleados, campesinos, migrantes, mujeres,…) y los países del Sur, que son víctimas de una crisis de la que no son responsables.

Los recursos utilizados para salir de la crisis se limitan a socializar pérdidas para salvar, sin contrapartida real, al sistema financiero causante del cataclismo actual. ¿Dónde están los recursos para las poblaciones víctimas de la crisis? El mundo no sólo necesita regulaciones sino también un nuevo paradigma que ponga las finanzas al servicio de un nuevo sistema democrático fundado en la satisfacción de todos los derechos humanos, el trabajo decente, la soberanía alimentaria, el respeto del medio ambiente, la diversidad cultural, la economía social y solidaria y un nuevo concepto de riqueza. Por ello pedimos:

  • Poner a las Naciones Unidas, reformadas y democratizadas, al centro de la reforma del sistema financiero, ya que le G 20 no es un foro legítimo para aportar respuestas adecuadas a esta crisis sistémica.
  • La puesta en marcha de mecanismos internacionales, permanentes y obligatorios, de control de movimientos de capitales.
  • El establecimiento de un sistema monetario internacional fundado sobre un nuevo sistema de reserva que incluya la creación de monedas de reserva regionales, afín de acabar con la supremacía del dólar y asegurar la estabilidad financiera internacional.
  • La puesta en marcha de un mecanismo global de control público y ciudadano de los bancos e instituciones financieras. La intermediación financiera ha de ser reconocida como un servicio público garantizado a todos los ciudadanos y ciudadanas del mundo y ha de sacarse fuera de los acuerdos de libre comercio.
  • La prohibición de los fondos especulativos y los mercados no regulados, donde se intercambian productos derivados y otros productos tóxicos fuera del control público.
  • La erradicación de la especulación sobre las materias primas, empezando por los alimentos y productos energéticos, mediante la puesta en marcha de mecanismos públicos de estabilización de precios.
  • El desmantelamiento de los paraísos fiscales, el establecimiento de sanciones a sus usuarios (individuos, compañías, bancos e intermediarios financieros) y la creación de una organización fiscal internacional encargada de detener la competencia y evasión fiscales.
  • Anular la deuda insostenible e ilegítima de los países empobrecidos y establecer un sistema responsable, democrático y justo de financiamiento soberano al servicio de un desarrollo justo y sostenible.
  • Establecer un nuevo sistema internacional de repartición de riquezas mediante la puesta en marcha de una fiscalidad más progresiva a escala nacional y mediante la creación de tasas globales (sobre transacciones financieras, actividades contaminantes y grandes fortunas) con el fin de financiar los bienes públicos mundiales.

Hacemos un llamado a asociaciones, sindicatos y movimientos sociales para converger y crear una fuerza ciudadana a favor de este nuevo modelo y para multiplicar las movilizaciones en todas las partes del mundo, y en concreto ante el G 20, a partir del 28 de marzo del 2009. 

ATENCION: Este llamado será enviado a los ministros de finanzas del G20 con vistas a su reunión los 13 y 14 de marzo. Invitamos a todas las organizaciones que des

>>> ver 680 firmas

een figurar en la lista enviada firmen antes del 2 de marzo


Llamado resultante de una serie de seminarios del Foro Social Mundial de Belem 2009, que implicaron entre otros: Action Aid, Attac, BankTrack, CADTM, CCFD, CEDLA, CNCD, CRID, Eurodad, Foro mundial de las alternativas, IBON, International WG on Trade-Finance Linkages, LATINDADD, Networkers South-North, NIGD, SOMO, Tax Justice Network, Transform!, OWINFS, War on Want, World Council of Churches.

 

 

 

Pour un nouveau système économique et social
Mettons la finance à sa place !
1

Appel soumis À la signature des associations, syndicats et mouvements sociaux
Belém, le 1er février 2009

La crise financière est une crise systémique qui s’inscrit dans le contexte de crises globales multiples (climatique, alimentaire, énergétique, sociale…) et d’un nouvel équilibre des puissances. Cette crise résulte de trente ans de transferts des revenus du travail vers le capital, tendance qu’il faut inverser. Elle est la conséquence d’un système de production capitaliste fondé sur le laissez-faire et qui se nourrit de l’accumulation des profits à court terme par une minorité, des déséquilibres financiers internationaux, de la répartition inégale des richesses, d’un système commercial injuste, de la perpétration et l’accumulation de dettes irresponsables, écologiques  et illégitimes, du pillage des ressources naturelles et de la privatisation des services publics. Cette crise frappe l’humanité dans son ensemble, à commencer par les plus vulnérables (les travailleurs, les chômeurs, les paysans, les migrants, les femmes…) et les pays du Sud, qui sont victimes d’une crise dont ils ne sont en rien responsables.

Les moyens utilisés pour sortir de la crise se limitent à socialiser les pertes en vue de sauver, sans réelle contrepartie, le système financier à l’origine du cataclysme actuel. Où sont les moyens pour les populations qui sont victimes de la crise ? Le monde n’a pas seulement besoin de régulations, mais d’un nouveau paradigme qui ramène la sphère financière au service d’un nouveau système démocratique fondé sur la satisfaction de tous les droits humains, le travail décent, la souveraineté alimentaire, le respect de l’environnement, la diversité culturelle, l’économie sociale et solidaire et une nouvelle conception de la richesse. C’est pourquoi nous demandons de :

  • Mettre les Nations unies, réformées et démocratisées, au cœur de la réforme du système financier, car le G20 n’est pas un forum légitime pour apporter les réponses adéquates à cette crise systémique.
  • Etablir des mécanismes internationaux, permanents et contraignants, de contrôle des mouvements de capitaux.
  • Mettre en œuvre un système monétaire international fondé sur un nouveau système de réserve et incluant la création de monnaies de réserve régionales, afin d’en finir avec la suprématie du dollar et d’assurer la stabilité financière internationale.
  • Mettre en œuvre un mécanisme global de contrôle public et citoyen des banques et des institutions financières. L’intermédiation financière doit être reconnue comme un service public garanti à tous les citoyens du monde et doit être sortie des accords commerciaux de libre échange.
  • Interdire les fonds spéculatifs et les marchés de gré à gré, sur lesquels sont échangés les produits dérivés et autres produits toxiques hors de tout contrôle public.
  • Eradiquer la spéculation sur les matières premières, à commencer par les produits alimentaires et énergétiques, par la mise en œuvre de mécanismes publics de stabilisation des prix.
  • Démanteler les paradis fiscaux, sanctionner leurs utilisateurs (individus, compagnies, banques et intermédiaires financiers) et créer une organisation fiscale internationale chargée d’enrayer la concurrence et l’évasion fiscales.
  • Annuler la dette insoutenable et illégitime des pays appauvris et établir un système responsable, démocratique et juste de financement souverain au service du développement durable et équitable.
  • Etablir un nouveau système international de répartition des richesses par la mise en œuvre d’une fiscalité plus progressive au niveau national et par la création de taxes globales (sur les transactions financières, sur les activités polluantes et sur les grosses fortunes) pour financer les biens publics mondiaux.

Nous appelons les associations, les syndicats et les mouvements sociaux à converger pour créer un rapport de force citoyen en faveur de ce nouveau modèle. Nous les appelons à multiplier les mobilisations partout dans le monde, notamment face au G20, dès le 28 mars 2009.

ATTENTION: Cet appel sera soumis aux ministres de finances du G20 en avant de leurs réunions les 13 et 14 mars. Nous invitons toutes les organisations souhaitant figurer dans la liste de signataires soumise de signer l'appel avant le 2 mars.

 


Cet appel est issu d’une série de séminaires au Forum social mondial 2009 de Belém, ayant impliqué notamment : Action Aid, Attac, BankTrack, CADTM, CCFD, CEDLA, CNCD, CRID, Eurodad, Forum mondial des alternatives, IBON, International WG on Trade-Finance Linkages, LATINDADD, Networkers South-North, NIGD, SOMO, Tax Justice Network, Transform!, OWINFS, War on Want, World Council of Churches.
 

 

 

Für ein neues wirtschaftliches und soziales System
Die Finanzwelt muss an ihren Platz zurückgesetzt werden!
1

Zu unterzeichnender Appell an Vereine, Gewerkschaften und soziale Bewegungen
Belem, den 1. Februar 2009

Die Finanzkrise ist eine Systemkrise in einem Kontext vieler anderer globaler Krisen (Klima, Nahrung, Energie, Soziales) und eines neuen Gleichgewichts der Mächte. Sie ist das Ergebnis von dreißig Jahren Umverteilung des Arbeitseinkommens hin zum Kapital. Diese Tendenz muss umgekehrt werden. Die Krise ist auch die Konsequenz eines kapitalistischen, auf dem Laisser-faire beruhenden Produktionssystems, das von der Anhäufung kurzfristiger Profite einer Minderheit lebt, von internationalen finanziellen Ungleichgewichten, einer ungleichen Verteilung der Reichtümer, einem ungerechten kommerziellen System, von der Anhäufung unverantwortlicher, ökologischer und illegitimer Schulden, vom Plündern der natürlichen Ressourcen und von der Privatisierung der öffentlichen Dienste. Von dieser Krise ist die Menschheit als Ganzes betroffen, und zuallererst die Schwächsten (Arbeiter, Arbeitslose, Bauern, Migranten, Frauen, ...) und die armen Länder der Südhalbkugel, die die Opfer der Krise und keineswegs die Verantwortlichen dafür sind.

Die Mittel, die gegen die Krise angewandt werden, beschränken sich darauf, die Verluste auf die Allgemeinheit zu übertragen, um die Wurzel der aktuellen Katastrophe - das Finanzsystem - ohne wirkliche Gegenleistung zu retten. Wo sind die Mittel für die Opfer der Krise? Die Welt braucht nicht nur Regulierungen sondern ein neues Paradigma, das der Finanzwelt eine Rolle zu Diensten eines neuen demokratischen Systems zuschreibt, das auf der Einhaltung aller Menschenrechte, der würdigen Arbeit, der Nahrungssouveränität, der kulturellen Vielfalt, der sozialen und solidarischen Wirtschaft und einer neuen Auffassung des Reichtums beruht. Aufgrund dessen fordern wir:

  • eine reformierte, demokratisierte UNO im Herzen der Reform des Finanzsystems, denn die G-20 ist kein legitimes Forum, um auf die Krise angemessen zu antworten
  • internationale, dauerhafte und bindende Kontrollmechanismen des Kapitalverkehrs
  • ein internationales Währungssystem, das auf einem neuen Reservesystem beruht, und regionale Währungen einschließt, um der Vorherrschaft des Dollars ein Ende zu setzen und internationale finanzielle Stabilität zu garantieren
  • ein weltweites öffentliches und bürgernahes Kontrollsystem für Banken- und Finanzinstitute. Bankdienstleistungen müssen als ein öffentlicher, für alle frei zugänglicher Dienst für alle Menschen dieser Erde garantiert und aus Freihandelsabkommen herausgenommen werden
  • ein Verbot der Hedge-Fonds und des freihändigen Verkaufs von Derivaten und anderen giftigen Produkten außerhalb jeglicher öffentlicher Kontrolle
  • das Ausrotten der Spekulation mit Rohstoffen, vor allem mit Nahrungsmitteln und Energierohstoffen durch öffentliche Mechanismen zur Preisstabilität
  • die Abschaffung von Steueroasen, die Bestrafung ihrer Nutznießer (Personen, Unternehmen, Banken, Finanzmittler) und eine internationale Steuerorganisation, die die Steuerflucht und -konkurrenz unter Kontrolle bringt
  • das Aufheben der illegitimen und unhaltbaren Schulden der armen Länder und ein verantwortungsvolles, gerechtes und demokratisches System zur souveränen Finanzierung für eine nachhaltige und gerechte Entwicklung
  • ein neues internationales System der Verteilung der Reichtümer durch eine progressivere Steuer auf nationalem Niveau und durch eine globale Besteuerung der Kapitaltransaktionen, umweltverschmutzender Produktionen und großer Vermögen, um die weltweiten öffentlichen Güter zu finanzieren.

Wir appellieren an die Vereine, Gewerkschaften und sozialen Bewegungen sich zu vereinen, um ein Kräfteverhältnis zugunsten der Bürger zu schaffen, das dieses neue Modell durchsetzen kann. Wir fordern sie auf, noch mehr Aktionen auf der ganzen Welt zu organisieren, besonders bezüglich der G-20 vom 28. März 2009 an.


Dieser Aufruf ist aus einer Reihe von Seminaren beim Weltsozialforum 2009 in Belem hervorgegangen. Beteiligt waren vor allem: Action Aid, Attac, BankTrack, CADTM, CCFD, CEDLA, CNCD, CRID, Eurodad, Forum mondial des alternatives (Weltforum der Alternativen), IBON, International WG on Trade-Finance Linkages, LATINDADD, Networkers South-North, NIGD, SOMO, Tax Justice Network, Transform!, OWINFS, War on Want, Worl Counci of Churches

 

 

Per un nuovo modello economico e sociale
mettiamo la finanza al suo posto!
1

Appello alle ONG, ai sindacati e ai movimenti sociali
Belem, primo febbraio 2009

La crisi finanziaria ha natura sistemica ed emerge in un contesto di crisi globali (clima, cibo, energia, sociale, ecc.) e di nuovi equilibri di potere. Tutto ciò rappresenta il risultato di 30 anni di trasferimenti di reddito dalla forza lavoro al capitale. Questa tendenza deve essere invertita. Questa crisi è la conseguenza di un sistema di produzione capitalista basato sul laissez-faire e nutrito dall’accumulazione a breve termine di profitti da parte di una minoranza, da una iniqua ridistribuzione della ricchezza, da un ingiusto sistema commerciale, dalla creazione e dell’accrescimento del debito ecologico e illegittimo, dall’esaurimento delle risorse naturali e dalla privatizzazione dei servizi pubblici. Questa crisi ha impatti sull’intera umanità, prima di tutto sui più vulnerabili (operai, disoccupati, contadini, migranti, donne) e sui Paesi del Sud del mondo, che sono le vittime di una crisi di cui non sono responsabili.

Le risorse per uscire dalla crisi sono a carico della sfera pubblica, che quindi deve far fronte alle perdite, senza che ne ricavi dei benefici, per salvare un sistema finanziario che sta alla radice dell’attuale cataclisma. Ma dove sono le risorse per le popolazioni, vere vittime di questa crisi? Il mondo non solo ha bisogno di regole, ma di un nuovo paradigma che metta il sistema finanziario al servizio di un nuovo sistema democratico internazionale basato sul rispetto dei diritti umani, su un posto di lavoro decente, sulla sovranità alimentare, sul rispetto dell’ambiente, sulla diversità culturale, sulla solidarietà sociale ed economica e su un nuovo concetto di benessere. Per questo chiediamo di:

  • Porre delle Nazioni Unite democratizzate e riformate al cuore della riforma del sistema finanziario, dal momento che il G20 non è il forum legittimo per risolvere tale crisi sistemica;
  • Creare dei meccanismi permanenti e vincolanti per il controllo dei flussi di capitali;
  • Attuare un sistema monetario internazionale basato su un nuovo sistema di riserve, includendo la creazione di riserve regionali di valute per porre fine alla supremazia attuale del dollaro e assicurare la stabilità finanziaria internazionale;
  • Attuare un meccanismo globale di controllo da parte degli Stati e dei cittadini  sulle banche e le istituzioni finanziarie. Le intermediazioni finanziarie devono essere riconosciute come un servizio pubblico garantito a tutti i cittadini del mondo e devono essere portate fuori dagli accordi di libero commercio;
  • Proibire gli hedge fund e i mercati over the counter, dove vengono contrattati senza alcun controllo pubblico i derivati e altri prodotti “tossici”;
  • Mettere fine alle speculazioni sulle commodities, prime fra tutti il cibo e il petrolio, implementando dei meccanismi pubblici di stabilizzazione dei prezzi;
  • Smantellare i paradisi fiscali, sanzionare coloro che li utilizzano (singoli, compagnie, banche e società di intermediazione finanziaria) e istituire un’organizzazione internazionale sulle tasse per combattere l’elusione e l’evasione fiscale;
  • Cancellare il debito illegittimo e insostenibile dei Paesi più poveri e creare un sistema democratico, equo e vincolante per regolare i prestiti che sia al servizio di uno sviluppo equo e sostenibile;
  • Creare un nuovo sistema internazionale per un’equa redistribuzione delle risorse e del benessere attuando un sistema di tassazione progressivo a livello nazionale e istituendo delle tasse internazionali (sulle transazioni finanziarie, sulle attività inquinanti e sui redditi elevati) per finanziare i beni pubblici globali.

Chiediamo alle ONG, ai sindacati e ai movimenti sociali di convergere in modo di creare una lotta per il raggiungimento di questo nuovo modello. Li invitiamo a mobilitarsi in tutto il mondo, in particolare nei confronti del G20, a partire dal prossimo 28 marzo in poi.


Questo appello è il risultato di una serie di seminari che si sono tenuti nel corso del World Social Forum di Belem del 2009, e che hanno coinvolto, tra gli altri: Action Aid, Attac, BankTrack, CADTM, CCFD, CEDLA, CNCD, CRID, Eurodad, Global alternatives Forum, IBON, International WG on Trade-Finance Linkages, LATINDADD, Networkers South-North, NIGD, SOMO, Tax Justice Network, Transform!, OWINFS, War on Want, World Council of Churches.
 

 

Por um novo sistema econômico e social
Coloquemos as finanças em seu devido lugar!
1

Comunicado submetido à assinatura de associações, sindicatos e movimentos sociais
Belém, 1° de fevereiro de 2009

A crise financeira é uma crise sistêmica que se inscreve no contexto das múltiplas crises globais (climática, alimentar, energética, social...) e de um novo equilíbrio das potências. Tal crise resulta de trinta anos de transferências dos resultados do trabalho para o capital, tendência esta que deve ser invertida. Trata-se da conseqüência de um sistema de produção capitalista fundado sobre o laissez-faire e que se alimenta da acumulação dos lucros a curto-prazo por uma minoria, bem como dos desequilíbrios financeiros internacionais, da divisão desigual das riquezas, de um sistema comercial injusto, da perpetração e acumulação de dívidas irresponsáveis, ecológicas e ilegítimas, da pilhagem dos recursos naturais e da privatização dos serviços públicos. Essa crise atinge a humanidade como um todo, começando pelos mais vulneráveis (os trabalhadores, desempregados, pequenos agricultores, os imigrantes, as mulheres...) e os países do Sul, que são vítimas de uma crise sobre a qual não têm qualquer responsabilidade.

Os meios utilizados para sair da crise se limitam a socializar as perdas com o fim de salvar, sem nenhuma real contrapartida, o sistema financeiro que está na origem do cataclismo atual. Onde estão, no entanto, os meios voltados para as populações que são vítimas da crise? O mundo não precisa apenas de regulação, mas de um novo paradigma que leve a esfera financeira a serviço de um novo sistema democrático fundado na satisfação de todos os direitos humanos, no trabalho decente, na soberania alimentar, no respeito ao meio-ambiente, na economia social e solidária e em uma nova concepção de riqueza.  É por isso que nós alertamos para a necessidade de:

  • Colocar-se as Nações unidas, reformadas e democratizadas, no centro da reforma do sistema financeiro, pois o G20 não é um foro legítimo para trazer as respostas adequadas a esta crise sistêmica.
  • Estabelecer mecanismos internacionais, permanentes e coercitivos, de controle dos movimentos de capital.
  • Colocar em funcionamento um sistema monetário internacional fundado sobre um novo sistema de reservas e no qual se inclua a criação de moedas de reserva regionais, a fim de acabar com a supremacia do dólar e de assegurar a estabilidade financeira internacional.
  • Pôr em prática um mecanismo global de controle público e cidadão dos bancos e das instituições financeiras. A intermediação financeira deve ser reconhecida como um serviço público garantido a todos os cidadãos do mundo e deve advir dos acordos comerciais de livre troca.
  • Interditar os fundos especulativos e o mercado de balcão (negociações over-the-counter) sobre os quais são comercializados produtos derivados e outros produtos tóxicos fora de qualquer controle público.
  • Erradicar a especulação sobre a matéria-prima, sobretudo em se tratando de alimentos e energéticos, a partir da criação de mecanismos públicos de estabilização de preços.
  • Desestruturar os paraísos fiscais, sancionando seus utilizadores (indivíduos, companhias, bancos e intermediários financeiros) e criando uma organização fiscal internacional encarregada de impedir as evasões fiscais.
  • Anular as dívidas insustentáveis e ilegítimas dos países pobres e estabelecer um sistema responsável, democrático e justo de financiamento soberano a serviço do desenvolvimento sustentável e justo.
  • Estabelecer um novo sistema internacional de repartição das riquezas pela criação de sistemas tributários mais progressivos a nível nacional e pela criação de taxas globais (sobre as transações financeiras, as atividades poluidoras e sobre as grandes fortunas) para financiar os bens públicos mundiais.

Nós convocamos as associações, os sindicatos e os movimentos sociais a convergirem para a criação de uma rede de força cidadã em favor desse novo modelo. Nós os convocamos a multiplicar as mobilizações em todo o mundo, especialmente diante do G20, a partir de 28 de março de 2009.


Esse comunicado é proveniente de uma série de seminários do Fórum Social Mundial 2009 de Belém, tendo implicado sobretudo: Action Aid, Attac, BankTrack, CADTM, CCFD, CEDLA, CNCD, CRID, Eurodad, Forum mondial des alternatives, IBON, International WG on Trade-Finance Linkages, LATINDADD, Networkers South-North, NIGD, SOMO, Tax Justice Network, Transform!, OWINFS, War on Want, World Council of Churches.

Choike is a project of the Third World Institute
www.choike.org | Contact | Avda. 18 de julio 2095/301, Montevideo 11200, Uruguay | Phone: +598 2403 1424