Given the amount of signatures received, the deadline to sign the declaration has been extended until  Thursday 13th


Please sign on to the following statement by Thursday NOVEMBER 13th 2008 at 5 PM GMT
 

Statement on the proposed “Global Summit” to reform the international financial system



   ESPAÑOL               FRANÇAIS               ITALIANO               PORTUGUÊS

Background

The past few months have seen one of the most significant financial crises in North American and European history. The response was just as historic. To stave off regional and global recessions and restore stability and confidence in the market, northern governments are pursuing a massive and unprecedented program of government intervention, nationalizing banks, injecting massive subsidies into ailing institutions and re-regulating their financial sectors.

This response sits in direct contrast to the austere neoliberal policies pressed on developing countries by the World Bank, International Monetary Fund and developed countries for the past thirty years. Governments have been pushed to liberalize trade barriers, deregulate financial and labour markets, privatize national industries, abolish subsidies, and reduce social and economic spending. The state saw its role severely reduced.

This double standard is not only unacceptable, but it also signals the demise of free-market fundamentalism. The international financial system, its architecture and its institutions have been completely overwhelmed by the scale of the current financial and economic crisis. The financial system, its architecture and its institutions must be completely rethought.

A truly global response to a global crisis

In recent weeks, leaders worldwide have recognized the deficiencies of the existing system and the need to meet to address a broader set of proposals to reform the global financial system and its institutions. The G20 are now set to meet in Washington DC on November 15 to begin the discussions. It is of course imperative to agree on immediate measures to address the crisis, and we emphasize that priority must be given to responses to the impacts on ordinary employees and workers, low-income households, pensioners and other extremely vulnerable sectors. But we are deeply concerned that the proposed meetings will be carried out in a rushed and non-inclusive manner, and as a result, not address the comprehensive range of changes needed, nor fairly allocate their burden.

Though the crisis originated in northern countries, the impacts are likely to be greatest in developing countries.  It is therefore critical that all countries have a say in the process to change the international financial architecture. No equitable and sustainable solutions to transforming the current system will come out of a conference that is rapidly-prepared and excludes many countries and civil society. Such efforts are in fact more likely to further undermine public trust and confidence and to further disenfranchise countries that are already opting for regional solutions over a stronger, more coherent and fairer international financial system.

Our demands –time for a fundamental rethink

We, the undersigned civil society organizations, support the fundamental and far-reaching transformation of the international financial and economic system. To serve this purpose, we support a major international conference convened by the UN to review the international financial and monetary architecture, its institutions and its governance, but only if the meeting follows a process that: 

  1. is inclusive and participatory of all governments of the world;
  2. includes representatives from civil society, citizen’s groups, social movements and other stakeholders;
  3. has a clear timeline and process for regional consultations, particularly with those most affected by the crisis;
  4. is comprehensive in scope, tackling the full array of issues and institutions;
  5. is transparent, with proposals and draft outcome documents made publicly available and discussed well in advance of the meeting.

Full use should be made of the new UN task force on the global financial system, the upcoming UN Financing for Development meeting and other UN instances to begin preparing such a global meeting.

There are no quick fixes in the transition from the current system - which has fostered instability and inequity - towards a just, sustainable and accountable one, which yields benefits for the majority of the world’s people.

Press release

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Por favor firmar la siguiente declaración hasta el jueves 13 DE NOVIEMBRE de 2008 a las 5 PM GMT

DeclaraciÓn sobre la propuesta de una “Cumbre Global” para reformar el sistema financiero internacional

Antecedentes

En los últimos meses se ha visto una de las crisis financieras más significativas de la historia de Norte América y Europa. La respuesta fue igual de histórica. Para evitar recesiones regionales y globales y restablecer la estabilidad y la confianza en el mercado, los gobiernos del Norte están llevando a cabo un programa masivo sin precedentes de intervención gubernamental y nacionalización de bancos, inyección generalizada de subsidios a instituciones en crisis y la re-regulación de sus sectores financieros.

Esta respuesta contrasta directamente con las austeras políticas neoliberales que se le vienen imponiendo a los países en desarrollo por parte del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y los países desarrollados durante los últimos treinta años. Los gobiernos fueron forzados a liberalizar las barreras comerciales, desregular los mercados financieros y laborales, privatizar las industrias nacionales, abolir los subsidios y reducir el gasto social y económico.  El estado vio drásticamente reducido su rol.

Este doble estándar no solamente es inaceptable, sino que también es una señal de la desaparición del fundamentalismo del libre mercado. El sistema financiero internacional, su arquitectura e instituciones han sido sobrepasados totalmente por la magnitud de la actual crisis financiera y económica. El sistema financiero, su arquitectura e instituciones deben ser completamente replanteados.

Una verdadera respuesta global a una crisis global

En las últimas semanas, dirigentes mundiales han reconocido las deficiencias del sistema actual y manifestado la necesidad de reunirse para abordar un conjunto más amplio de propuestas para reformar el sistema financiero mundial y sus instituciones. El G20 se va a reunir en Washington DC el 15 de Noviembre para comenzar las discusiones. Es, por supuesto, imprescindible llegar a un acuerdo sobre medidas inmediatas para hacer frente a la crisis, y hacemos hincapié en que debe darse prioridad a los impactos sobre los empleados y trabajadores comunes, a los hogares de bajos ingresos, jubilados y otros sectores muy vulnerables.  Pero nos preocupa profundamente que las reuniones propuestas se lleven a cabo de una forma apresurada y no incluyente, y que por lo tanto no aborden la amplia gama de cambios necesarios ni asignen equitativamente la carga de los mismos.

Aunque la crisis se originó en países del Norte, los impactos serán probablemente mayores en los países en desarrollo. Por lo tanto, es fundamental que todos los países tengan voz en el proceso de cambio de la arquitectura financiera internacional. Soluciones no equitativas ni sustentables para transformar el actual sistema serían el resultado de una conferencia preparada con urgencia y que excluye a muchos países y a la sociedad civil.  Esos esfuerzos pueden socavar de hecho aun más la confianza pública y limitar a los países que ya están optando por soluciones regionales por sobre un sistema financiero internacional más fuerte, más coherente y más justo.

Nuestras demandas –tiempo para repensar a fondo

Nosotras, las organizaciones de la sociedad civil abajo firmantes, apoyamos una transformación imprescindible y de largo alcance del sistema económico y financiero internacional. Para servir a este fin, apoyamos una conferencia internacional convocada por las Naciones Unidas para examinar la arquitectura financiera y monetaria, sus instituciones y su gobierno, pero solamente si la reunión se compromete en un proceso que:

  1. Es incluyente y da participación a todos los gobiernos del mundo;
  2. Incluye a representantes de la sociedad civil, a grupos ciudadanos, movimientos sociales y otras partes interesadas;
  3. Tiene un calendario claro y un proceso de consultas regionales, en particular con quienes son más afectados por la crisis;
  4. Es amplio en su alcance, encarando toda la gama de temas e instituciones;
  5. Es transparente, con propuestas y proyectos de documentos puestos a disposición del público y discutidos antes de la reunión.

Debe hacerse pleno uso del nuevo grupo de trabajo de las Naciones Unidas sobre el sistema de financiación mundial, la próxima reunión sobre Financiación para el Desarrollo y otras instancias de la ONU para preparar esa reunión mundial.

No existen atajos fáciles en la búsqueda de soluciones en la transición del sistema actual –que ha fomentado la inestabilidad y la inequidad- hacia otro justo, sostenible y responsable que genere beneficios para la mayoría de los pueblos del mundo.

Comunicado de prensa

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Merci de signer la dÉclaration suivante avant jeudi 13 NOVEMBRE, 5 PM GMT

DÉclaration relative À la proposition de « Sommet mondial » pour rÉformer le systÈme financier international

Contexte

Ces derniers mois ont vu l’Amérique du nord et l’Europe être touchées par l’une des plus importantes crises financières de leur histoire. La réaction a été tout aussi historique. Pour éviter la récession à la fois régionale et mondiale et restaurer la stabilité et la confiance dans les marchés, les pays du Nord ont enclenché un programme majeur et sans précédent d’interventions gouvernementales, comprenant la nationalisation de banques, l’injection de subventions massives dans les institutions touchées par la récession et l’élaboration d’une nouvelle réglementation de leurs secteurs financiers. 

Cette réponse présente un contraste marquant avec l’austérité des politiques néolibérales que la Banque mondiale, le Fond monétaire international (FMI) et les pays développés ont menées vis-à-vis des pays en voie de développement ces trente dernières années. Les gouvernements ont été poussés vers la libéralisation des barrières commerciales, la déréglementation des marchés financiers et du marché de l’emploi, la privatisation des industries nationales, l’abolition des subventions et la réduction des dépenses sociales et économiques, réduisant ainsi d’une manière drastique le rôle de l’état.

Cette politique de deux poids, deux mesures est non seulement inacceptable, mais elle indique aussi l’omniprésence des fondamentalistes du libre-échange. Le marché financier international, son architecture et les institutions financières ont été complètement dépassés par l’envergure de la crise financière et économique. Le marché financier, son architecture et les institutions financières doivent être complètement repensés.

Vers une réponse réellement mondiale à une crise mondiale

Ces dernières semaines, les chefs de file du monde entier se sont accordés à reconnaître les failles du système existant et l’urgence d’organiser des rencontres afin de traiter un ensemble important de propositions visant à réformer le système financier mondial et les institutions financières. Les G20 se réuniront à Washington DC le 15 Novembre à commencer les discussions. Il est devenu évident et impératif de prendre des mesures immédiates pour faire face à la crise, et nous tenons à mettre en évidence la priorité de réponse qui doit être donnée aux impacts touchant les employés et travailleurs ordinaires, les ménages à faible revenu, les retraités ainsi que tous les autres secteurs extrêmement vulnérables. Nous éprouvons cependant une vive inquiétude à ce que les rencontres prévues s’organisent d’une façon précipitée et non inclusive et par conséquent ne puissent pas traiter en profondeur tous les changements nécessaires ni en répartir équitablement les charges.

Bien que la crise se soit déclenchée dans les pays du Nord, les pays en voie de développement sont ceux qui vont en ressentir le plus durement les impacts. Il est par conséquent essentiel que tous les pays puissent avoir leur mot à dire dans le processus de changement de l’architecture financière internationale. Aucune solution durable et équitable pour transformer le système actuel ne pourra surgir d’un sommet préparé précipitamment et excluant de nombreux pays et sociétés civiles. De tels efforts ne feront en fait que saper la confiance publique et priver davantage de leurs droits des pays qui sont d’ores et déjà en train de se tourner vers des solutions régionales plutôt que vers un système financier international plus fort, plus cohérent et plus juste.

Nos requêtes – l’heure d’une refonte essentielle

Nous soussignés, organismes des sociétés civiles, soutenons la transformation fondamentale et radicale du système économique et financier international. Dans le but d’atteindre cet objectif, nous appuyons l’important sommet international convoqué par l’ONU visant la réforme de l’architecture et de la gouvernance monétaire et financière internationale ainsi que celle des institutions financières, si, et seulement si, ce sommet se tient aux conditions suivantes :

  1. Qu’il inclue et fasse participer tous les gouvernements du monde.
  2. Qu’il inclue les représentants des sociétés civiles, des groupes de citoyens, des mouvements sociaux et de toutes parties prenantes.
  3. Qu’il respecte l’échéancier précis d’un processus de consultations régionales, particulièrement pour les secteurs les plus affectés par la crise.
  4. Qu’il s’attaque en détail à tous les problèmes de fond et à chaque institution.
  5. Qu’il fasse preuve de transparence en rendant publiques les propositions et ébauches de conclusions et en anticipant largement leur préparation avant le sommet.

Afin de commencer à préparer ce sommet mondial, il faudra s’inspirer pleinement des travaux du nouveau groupe d’action de l’ONU détaché pour réformer le système financier mondial, de ceux d’autres instances de l’ONU, ainsi que de la prochaine conférence de l’ONU sur le financement du développement.
 
Il n’existe pas de solution miracle rapide pour sortir du système actuel qui a favorisé l’instabilité et l’inéquité ni pour rentrer dans un système juste, durable et fiable qui devienne avantageux pour l’ensemble des peuples du monde.

Communiqué de presse

>>> signatures

 

Preghiamo di firmare per la seguente dichiarazione fino a Giovedi 13 NOVEMBRE a 5 PM GMT

DICHIARAZIONE SULLA PROPOSTA DI UN “SUMMIT GLOBALE” PER LA RIFORMA DEL SISTEMA FINANZIARIO INTERNAZIONALE

Contesto di riferimento

Gli ultimi mesi hanno visto una delle crisi finanziarie più profonde della storia dell'Europa e del Nord America. La risposta è stata di portata altrettanto storica. Per salvarsi dalle recessioni regionali e globali e per restituire stabilità e fiducia ai mercati, i governi del Nord stanno perseguendo un programma massiccio e senza precedenti di interventi governativi, nazionalizzazione di banche, iniezione di enormi sussidi nelle istituzioni in difficoltà e ri-regolazione di settori finanziari.

Questa risposta è in aperto contrasto con le austere politiche neoliberiste imposte ai Paesi del Sud dalla Banca mondiale, dal Fondo Monetario Internazionale e dai Paesi del Nord negli ultimi 30 anni. I governi sono stati spinti a liberalizzare le loro barriere commerciali, a deregolamentare i loro mercati finanziari e del lavoro, a privatizzare le industrie nazionali, ad abolire i sussidi, e a ridurre le spese economiche e sociali. Lo stato ha visto il proprio ruolo fortemente ridursi.

Questo doppio standard non è solo inaccettabile, ma segnala anche la sconfitta del fondamentalismo del libero mercato. Il sistema finanziario internazionale, la sua architettura e le sue istituzioni sono state totalmente superate dalla dimensione dell'attuale crisi finanziaria ed economica. Di conseguenza, il sistema finanziario, la sua architettura e le sue istituzioni devono essere completamente ripensati.

Una risposta davvero globale ad una crisi globale

Nelle ultime settimane, i leader di tutto il mondo hanno riconosciuto le mancanze del sistema esistente e la necessità di introdurre un'ampia serie di proposte per riformare il sistema finanziario globale e le sue istituzioni. I paesi dei G20 si riuniranno a Washington DC il 15 novembre per iniziare le discussioni. E' ovviamente necessario accordarsi su misure urgenti per contrastare la crisi, e vogliamo evidenziare che la priorità deve essere data alle risposte agli impatti di questa crisi sui dipendenti e i lavoratori, sulle famiglie a basso reddito, sui pensionati e sugli altri settori estremamente vulnerabili. Nello stesso momento, siamo estremamente preoccupati che gli incontri annunciati possano essere condotti in maniera affrettata e non inclusiva, e, come risultato, che non considerino l'insieme dei cambiamenti necessari, né distribuiscano in maniera equa il peso di questi cambiamenti.

Anche se la crisi ha avuto origine nei Paesi del Nord, gli impatti saranno probabilmente maggiori in quelli del Sud. E' quindi cruciale che tutte le nazioni abbiano voce in capitolo nel processo di cambiamento dell'architettura finanziaria internazionale. Nessuna soluzione equa e sostenibile per trasformare l'attuale sistema potrà nascere da una conferenza che sia preparata in poco tempo e che esclude moltissimi Paesi e la società civile. Questi sforzi, al contrario, porteranno probabilmente a minare ulteriormente la fiducia del pubblico e ad allontanare ancora di più dei Paesi che stanno già oggi optando per soluzioni regionali più che per un sistema finanziario internazionale più forte, coerente e giusto.

Le nostre richieste – E' tempo di un ripensamento di fondo

Come organizzazioni della società civile firmatarie di questo appello, sosteniamo la trasformazione radicale e di lunga portata del sistema finanziario ed economico internazionale. Per raggiungere questo scopo, sosteniamo la proposta di una conferenza internazionale di altissimo livello, convocata dall'ONU, per rivedere l'architettura finanziaria e monetaria, la sua governance e le sue istituzioni, ma solo se questo incontro segue un processo che:

  • è inclusivo e favorisce la partecipazione di tutti i governi del pianeta;
  • include rappresentanti della società civile, dei gruppi di cittadini, dei movimenti sociali e degli altri stakeholder;
  • prevede un processo e delle tappe di avvicinamento chiari per le consultazioni regionali, e in particolare con chi è più colpito dall'attuale crisi;
  • è inclusivo nei propri scopi, e prende in considerazione l'insieme delle questioni e delle istituzioni;
  • è trasparente, con proposte e bozze di documenti resi pubblici in anticipo e discussi ben prima dell'incontro stesso.

Si dovrebbe utilizzare appieno la nuova task force dell'ONU sul sistema finanziario globale, il prossimo incontro sulla Finanza per lo Sviluppo dell'ONU e le altre istanze e appuntamenti dell'ONU per iniziare a preparare tale incontro.

Non ci sono soluzioni immediate nella transizione dall'attuale sistema – che ha prodotto instabilità e disuguaglianze – verso un sistema giusto, sostenibile e responsabile, che porti benefici all'insieme della popolazione mondiale.

 


DeclaraÇão sobre a proposta de uma “CÚpula Global” para reformar o sistema financeiro internacional

Antecedentes

Ao longo dos últimos meses estamos assistimos a uma das crises financeiras mais significativas da história da América do Norte e da Europa. A resposta a esta crise foi igualmente histórica. Para evitar a recessão nas economias regionais e global e restabelecer a estabilidade e a confiança no mercado, os governos do Norte estão pondo em marcha um programa sem precedentes, marcado pela intervenção governamental, nacionalização de bancos, injeção generalizada de subsídios a instituições em crise e a re-regulação dos seus efeitos financeiros.

Essa resposta contrasta diretamente com as austeras políticas neoliberais que tem sido impostas aos países em desenvolvimento por parte do Banco Mundial, o Fundo Monetário Internacional e os países desenvolvidos durante os últimos trinta anos. Os governos foram forçados a liberalizar as barreiras comerciais, desregular os mercados financeiros e de trabalho, privatizar as indústrias nacionais, abolir os subsídios e reduzir o gasto social e econômico. O Estado viu o seu papel ser drasticamente reduzido.

Este duplo padrão não somente é inaceitável, como também é um sinal da queda do fundamentalismo do livre mercado. O sistema financeiro internacional, sua arquitetura e instituições foram totalmente esmagados pela magnitude da atual crise financeira e econômica. O sistema financeiro, sua arquitetura e instituições devem ser completamente reformulados.

Uma verdadeira resposta global a uma crise global

Nas últimas semanas, líderes mundiais reconheceram as deficiências do atual sistema financeiro e manifestaram a necessidade de se reunir para abordar um conjunto mais amplo de propostas para reformar o sistema financeira mundial e suas instituições. É imprescindível chegar a um acordo mais amplo sobre medidas imediatas, capazes de fazer frente à crise e estamos convencidos de que se deve dar prioridade aos impactos sobre os trabalhadores comuns, às famílias de baixa renda, aposentados e outros setores mais vulneráveis. Porém, nos preocupa profundamente que as reuniões propostas aconteçam de maneira apressada e não inclusiva, e que, portanto, não abordem a ampla gama de mudanças necessárias nem distribua a carga das mesmas de forma justa.

Ainda que a crise tenha se originado nos países do Norte, os impactos serão provavelmente maiores nos países em desenvolvimento. Assim, é fundamental que todos os países tenham voz no processo de mudança da arquitetura financeira internacional. Soluções não eqüitativas nem sustentáveis para transformar o atual sistema poderão ser o resultado de uma conferencia preparada com urgência e que exclua vários países e a sociedade civil. Esses esforços podem comprometer ainda mais a confiança pública e limitar os países que já estão optando por soluções regionais em vez de um sistema financeiro internacional mais forte, mais coerente e mais justo.

Nossas demandas – tempo para repensar a fundo

Nós, as organizações da sociedade civil que assinam essa carta, apoiamos uma transformação imprescindível e de longo alcance do sistema econômico e financeiro internacional. Para servir a esta finalidade, apoiamos a convocação de uma conferencia internacional pelas Nações Unidas com o objetivo de examinar a arquitetura financeira e monetária, suas instituições e seu governo, mas somente se a reunião se comprometer com um processo que:

  1. Não seja excludente e preveja a participação de todos os governos do mundo;
  2. Inclua a representantes dos movimentos sociais, da sociedade civil, de grupos cidadãos e outras partes interessadas;
  3. Tenha um calendário claro e um processo de consultas regionais, em particular com os principais afetados pela crise;
  4. Seja amplo em seu alcance, encarando toda a amplitude de temas e instituições;
  5. Seja transparente, com propostas e projetos de documentos colocados a disposição do público e discutido antes da reunião;

Deverão ser acionados o novo grupo de trabalho das Nações Unidas sobre o sistema de financiamento mundial, a próxima reunião sobre Financiamento ao Desenvolvimento e outras instancias da ONU para preparar essa reunião mundial. 

Não existem soluções rápidas na transição do atual sistema – que já aprofundou a instabilidade e a desigualdade – rumo a outro que seja justo, sustentável e responsável; gerando benefícios para a maioria dos povos do mundo.