Economía y Finanzas
/Género
- Jue 11 Sep 2008
Source:
Choike
Gigi Francisco y Marina Durano
Desde el 8 al 10 de Setiembre 2008, la Asamblea General de las Naciones Unidas realizó consultas sobre Financiación para el Desarrollo (FfD) . En la reunión del día 10, el Grupo de Trabajo de Mujeres en FfD realizó dos intervenciones, una sobre el aumento de Presupuesto y Cooperación Técnica para el Desarrollo (AOD), mientras que la otra se refirió a las cuestiones sistémicas.
Intervención sobre el aumento en la cooperación técnica y financiera para el desarrollo
En las consultas informales sobre la Financiación para el Desarrollo
Por Gigi Francisco
9 de septiembre 2008
En nombre de DAWN (Development Alternatives with Women for a New Era), el Grupo de Trabajo de Mujeres sobre Financiación para el Desarrollo (FpD), y el grupo de la sociedad civil para el proceso preparatorio de Doha sobre la Financiación para el Desarrollo
En esta sección sobre la cooperación internacional para el desarrollo, el Grupo de Trabajo de Mujeres sobre la Financiación para el Desarrollo y el grupo mayor de organizaciones de la sociedad civil (OSC) para el proceso preparatorio de Doha sobre la Financiación para el Desarrollo, nos alineamos en el entendimiento general del rol catalizador que la ayuda podría desempeñar para la eliminación de las restricciones al crecimiento. Asimismo, compartimos las opiniones expresadas por algunos de ustedes sobre la necesidad de contar con formas concretas y universales para monitorear la cantidad, calidad y eficacia de la ayuda, como una manera de responder a las muchas deficiencias en la cooperación para el desarrollo.
Sin embargo, también llamamos la atención sobre la necesidad de ir más allá del actual enfoque de “marco” para la eficacia de la ayuda que se encuentra en la Declaración de París y que es en gran medida estimulada por las preocupaciones de los gobiernos donantes con la gestión del riesgo financiero y de seguros, así como por la atracción fundamental hacia los datos, criterios, mecanismos, herramientas y lenguaje de la OCDE , el Banco Mundial (BM) y el FMI.
Más bien queremos ver una comprensión balanceada de la eficacia de la ayuda que esté claramente vinculada a la consecución del objetivo primordial de la eficacia del desarrollo, que sea impulsada por las preocupaciones acordadas mutuamente entre los donantes y los países en desarrollo -incluyendo a todos los interesados - en torno a la protección del riesgo social para los más vulnerables, en particular a las mujeres y los niños que sufren de pobreza crónica, así como el desarrollo sostenible para los países en desarrollo, en particular los países menos desarrollados y los países que se encuentran en frágil situación.
Además, una visión alternativa tal debe ir acompañada de una consistente y significativa elaboración de estrategias de salida de la ayuda a largo plazo, al mismo tiempo, asegurándose de que el entorno político internacional no merma en modo alguno los potenciales efectos beneficiosos de una Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) previsible y ampliada como, por ejemplo, los términos de comercio negativos, los altos niveles de servicio de la deuda, o la repatriación excesiva de los beneficios.
En relación con esto, reiteramos lo que otros han dicho antes: que la AOD no debe ser utilizada para ejercer poder sobre los países receptores mediante el uso de condicionalidades, entre otros; tampoco la AOD debería estar vinculada a las negociaciones comerciales. Debería estar preocupada por la lucha contra la pobreza generalizada, pero también con hacer frente a las desigualdades sociales entre y dentro de los países.
En este sentido, consideramos que la Agenda de Accra para la Acción (AAA) vinculada a la Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda había proporcionado recientemente un momento de impulso hacia:
(1) fortalecer y hacer más significativo el papel de los países en desarrollo en la cooperación internacional con énfasis en la utilización de los sistemas nacionales y planes, y un fuerte reconocimiento de la apropiación nacional;
(2) reconocer la contribución a la cooperación internacional por parte de otras actores interesados, como parlamentarios y organizaciones de la sociedad civil,
(3) el reconocimiento de la cooperación Sur-Sur y las modalidades triangulares como actores importantes en la cooperación internacional para el desarrollo, y
(4) establecer el vínculo entre la Declaración de París con el Foro de Cooperación para el Desarrollo y los procesos de la Financiación para el Desarrollo.
Sin embargo, es necesario poner mucho más en este texto de Doha. La eficacia de la ayuda debe ser vista dentro del marco de la autosuficiencia y la sostenibilidad, que exige coherencia en el comercio, políticas financieras y monetarias que un proceso integrado (como opuesto a fragmentado), de acceso público y transparente (como opuesto a tecnocrático) sólo la ONU puede proporcionar, y donde hay una participación inclusiva de todos los gobiernos, especialmente los gobiernos de los países en desarrollo y otras partes interesadas incluyendo organizaciones de la sociedad civil y las organizaciones de mujeres. Para ello se requiere un lenguaje que decididamente se mueva más allá de la Declaración de París y la AAA.
En particular, y como último punto, instamos a los gobiernos a que consideren un lenguaje fuerte para pedir mayores recursos a las Naciones Unidas para que, entre otras cosas, el núcleo de expertos en finanzas y políticas monetarias de la Oficina de Financiación para el Desarrollo pueda ser mejor utilizado por los gobiernos de los países y el sistema multilateral, y el Foro de Cooperación para el Desarrollo del ECOSOC pueda ser utilizado más eficazmente como un foro para el intercambio de experiencias entre las diversas modalidades de gestión de la ayuda y la cooperación internacional.
Gracias por su atención.
Intervención sobre cuestiones sistémicas
Por Marina Durano, DAWN
En las consultas informales sobre la Financiación para el Desarrollo
9 de Setiembre de 2008-09-11
Varias observaciones generales han sido hechas sobre la diferencia entre la cantidad y la calidad de la financiación que necesitamos para el desarrollo. Hay demasiado énfasis en busca de dinero, la recaudación de dinero, obtener dinero, mendigar por el dinero y poca atención prestada a la forma en que el dinero se ha gastado, excepto para el seguimiento de las buenas prácticas contables. Cuando se presta atención a la forma en que esos dineros se gastan, se realiza bajo la oscura nube de "condicionalidad política". Buenas o malas las condicionalidades son todas condicionalidades, incluso cuando las mujeres son las beneficiarias, las buenas condiciones van en contra de nuestra idea de empoderamiento de las mujeres.
También se han hecho comentarios sobre la falta de urgencia en el proyecto de documento que tenemos ante nosotros. O la falta de urgencia que se les
otorga a los desafíos que nos enfrentamos hoy en día -las crisis de alimentos, combustible, y las finanzas. Estas crisis reflejan un desequilibrio económico que sustenta la diferencia entre la cantidad y la calidad de la financiación para el desarrollo. Hay gran énfasis en la expansión de la producción y una infravaloración de la reproducción social -esa parte de la economía que se encarga de todo los demás. Incluso en los casos en que hay fallas del mercado, o fallas públicas, o deficiencias del Estado, esa parte de la economía se mantiene para asegurarse que veremos el amanecer del día siguiente. Remunerada o no, esta parte de la economía continúa trabajando. La pobreza y las privaciones que vemos en este mundo es producida sistemáticamente por el desequilibrio que acabo de describir. Las mejor forma de responder es en una forma sistémica ya que estas son la
cuestiones sistémicas.
He oído que algunas delegaciones prefieren dejar muchas de las cuestiones a los expertos, aún sin nombre y ni identificados. Hemos escuchado que deberíamos dejar la deuda y la sostenibilidad de la deuda al Banco Mundial y la contribución al progreso del FfD es la reposición de la IDA (International Development Association). Dejemos el uso eficaz de asistencia oficial para el desarrollo a la OCDE y contribuyamos al FfD celabrando la Declaración de París. Dejemos la política comercial a la OMC, que todavía tiene que hacer una contribución. ¿Qué hará la ONU? Los temas "soft" Las cuestiones sociales. La ayuda humanitaria y de mantenimiento de la paz. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio.(ODM). Esta es la tarea que hemos dado a las Naciones Unidas.
Esta es una posición autodestructiva. Peor aún, refleja falta de confianza y respeto hacia donde estamos sentados ahora mismo. ¿Cómo puede la ONUimpulsar los ODM si se deja a muchas de las principales decisiones,incluyendo las políticas macroeconómicas, en manos de instituciones fuera de ella o más allá de su influencia? Si la ONU no tiene la experiencia, entonces ¿por qué no construirla? La convocatoria de una cumbre mundial parareestructurar la arquitectura financiera y monetaria internacional y el sistema de gestión de la economía mundial, procesos y mecanismos es oportuna. No necesitamos a los gobernadores del FMI para convocarla. Lo haremos nosotros mismos. Ya es hora de un nuevo contrato social que nos lleve hacia adelante y lejos de la gestión post-Segunda Guerra Mundial y el Consenso de Washington.
Versión en español
|
|