Derechos humanos en la guerra contra el terrorismo

Fuente: IPS
Un detallado documento debatido en la ONU, que no fue rechazado de plano por ninguno de los países involucrados, confirmó lo que hasta ahora era un secreto a voces, el empleo de cárceles clandestinas en la lucha contra el terrorismo liderada por Estados Unidos. El informe, encomendado por la ONU y elaborado por cuatro expertos independientes del foro mundial, expone en detalle los aspectos de esas actividades ilegales y también de los vuelos organizados para desplazar a los supuestos terroristas, con escalas en numerosos estados cómplices. [ampliar]
ANTECEDENTES

“Estamos comprometidos en una lucha global contra los seguidores de una ideología asesina que desprecia la libertad y aplasta todo disentimiento, y que tiene ambiciones territoriales y objetivos totalitarios... Y contra tal enemigo solo hay una respuesta efectiva: nunca retrocederemos, nunca nos rendiremos y nunca aceptaremos nada menos que una victoria total”...
Presidente de Estados Unidos George W. Bush (4 de julio de 2006)


Nos guste o no, el mundo no es el mismo desde el 11 de setiembre de 2001 (11-S). Casi todos fuimos testigos ese día, gracias a la espectacular cobertura de los medios de comunicación, del mayor atentado terrorista perpetrado contra intereses de Estados Unidos. Lo que quizá no muchos podían todavía imaginarse es que el mundo podría ser un lugar aún más inseguro, más inestable y más injusto tras la reacción del gobierno de Estados Unidos. Primero fue la invasión de Afganistán, cuyo régimen talibán, según la administración Bush, albergaba a la red Al-Qaeda que Estados Unidos señalaba como responsable de los atentados del 11-S; luego le tocó el turno a Irak, que desde 2003 vive bajo la ocupación de una coalición encabezada por Estados Unidos.

Es la “guerra contra el terror”, tal cual la ha denominado el propio presidente George W. Bush. Y parece ser que, en el marco de esa lucha frontal contra el terrorismo, todo está justificado... incluso la violación de la legalidad internacional, los derechos humanos, y la propia constitución de los Estados Unidos, según lo han denunciado grupos de la sociedad civil. Un capítulo particularmente alarmante de esta ofensiva lo constituye el trato a los prisioneros de guerra (o “combatientes ilegales”) que el ejército de Estados Unidos propinó a detenidos en la cárcel iraquí de Abu Ghraib así como en el campo de concentración de la base militar de Guantánamo, Cuba, donde permanecen cientos de detenidos sin acusación formal ni derecho a juicio justo ni defensa.

No menos controversial ha resultado el uso de doctrinas militares, por parte del gobierno de Estados Unidos, tales como la guerra preventiva y el “cambio de régimen” impulsados en el marco de esta “guerra contra el terror”, así como las justificaciones para esa guerra. Por ejemplo, los argumentos de que el régimen de Saddam Hussein escondía armas de destrucción masiva y había sido cómplice de Al-Qaeda en los atentados del 11-S nunca fueron probados, y aún así la administración Bush invadió Irak, derrocó a Hussein, e instaló un gobierno “democrático” que sirve a los intereses de Estados Unidos. Ahora la amenaza se cierne sobre Irán, que según el gobierno estadounidense aspira a desarrollar armas nucleares con fines bélicos, convirtiéndose en una fuerza desestabilizadora de Medio Oriente.

Lo cierto es que, según varios estudios incluyendo uno del Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos que reveló el periódico The New York Times el 24 de setiembre de 2006, la invasión y ocupación de Irak (con todos sus abusos) no sólo no han frenado el terrorismo internacional sino que por el contrario han ayudado a generar más terrorismo en el mundo y a reforzar el radicalismo islámico hacia Occidente.

Terrorismo desde una perspectiva histórica

Debe ser el término más escuchado en lo que va del siglo XXI, y también el más manipulado en función de intereses geopolíticos. Como señala Fred Halliday en su artículo “Terrorismo desde una perspectiva histórica”, publicado en el sitio OpenDemocracy, “el terrorismo es un asunto complejo que no permite una resolución sencilla, ya sea intelectual o política. De hecho, es probable que no haya un tema que haya sido más importante en las relaciones internacionales, ni tan confuso en su tratamiento. Y sin embargo una clara exposición nunca fue tan necesaria, ya que desde setiembre de 2001 terrorismo ha sido el tema que ha dado forma a la política exterior de Estados Unidos y, por extensión, a gran parte del debate sobre política exterior en Europa, Eurasia, Medio Oriente y más allá.”

Halliday también recuerda que el terrorismo no es específicamente un problema islámico, ni siquiera de Medio Oriente. “Históricamente, Europa ha sido el continente pionero en extender la violencia política a una escala mundial, desarrollar la industria bélica moderna, y jugar un rol protagónico en el desarrollo de esos instrumentos de acción y control políticos como son el genocidio, la tortura sistemática y el terrorismo.”

Los primeros en usar el término “terrorismo”, continúa Halliday, fueron los revolucionarios franceses del siglo XVIII, pero en un sentido totalmente opuesto al de hoy en día: para denunciar la violencia contra el pueblo por parte del estado. “Esta dimensión no debería ser olvidada. En décadas recientes, los estados han asesinado y torturado a mucha más gente y violado muchas más reglas de combate que sus oponentes no estatales.”

Después está la doctrina del “están conmigo o están contra mí”, con la que Bush sugirió que quien se oponga a la política de la Casa Blanca está de hecho con los terroristas. Estados Unidos no duda en señalar a países que, según Washington, apoyan el terrorismo, como el Afganistán de los talibanes, el Irak de Hussein, Irán, Siria y hasta la Venezuela de Hugo Chávez. Pero al mismo tiempo apoya económica y políticamente estados como el de Israel, que mantiene una ocupación ilegal desde hace más de 40 años sometiendo y despojando de sus derechos a una población civil como la palestina bajo la excusa del combate al terrorismo y la legítima defensa.

El historiador estadounidense Michael Parenti recuerda, sin embargo, que el intervencionismo norteamericano ha sido una constante en su historia. "Desde la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Washington ha destinado más de 200.000 millones de dólares a proveer las armas y la organización de las fuerzas internas de seguridad de más de ochenta países". "Por mucho que digan estar movidos por la defensa de los derechos humanos y la democracia, los gobiernos norteamericanos han defendido a los tiranos derechistas (...) que usaron la tortura, el asesinato y el atropello de muchos ciudadanos en razón de su discrepancia política”, como en Turquía, Zaire, Chad, Pakistán, Marruecos, Indonesia, Honduras, Perú, Colombia, Argentina, Chile, Uruguay, El Salvador, Guatemala, Haití, Filipinas, la Cuba de Fulgencio Batista, la Nicaragua de Somoza y el Portugal de Salazar. Ha participado "con guerras encubiertas o mediante grupos mercenarios contra los gobiernos reformistas o revolucionarios de Cuba, Angola, Mozambique, Etiopía, Portugal, Nicaragua, Camboya, Timor Oriental, Sahara, Egipto, Líbano, Perú, Irán, Siria, Jamaica, Yemen del Sur e Islas Fiji, entre otros".

El bombardeo de inocentes en Kosovo, Afganistán e Irak han sido una constante de los últimos años, al igual que recientes episodios en Somalia. Se trata de acciones claramente terroristas dirigidas contra civiles desarmados. La conclusión es alarmante: ningún rincón del mundo que se sospeche escenario de alguna actividad terrorista está a salvo de ser invadido o bombardeado.

El estado de los derechos humanos

El artículo 14 del Protocolo de 1977 de la Convención de Ginebra dice que “la fuerza ocupante tiene el deber de asegurar (...) las necesidades médicas de la población civil”. En Kosovo, en Afganistán, en Irak, y más recientemente en el Líbano cuando fue atacado por Israel en julio de 2006, los bombardeos han dejado sin agua potable, sin energía eléctrica, sin hospitales y centros de salud a sectores significativos de la población civil.

Pero además de la Convención de Ginebra, Estados Unidos y la OTAN han violado otros tratados e instrumentos internacionales como la Protección de las Personas contra la Tortura y otros Tratos Crueles y Denigrantes, la Convención de Ginebra sobre el Trato a los Prisioneros de Guerra, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, entre otros. En definitiva, no hay un solo tratado internacional en la materia que no haya sido violentado por Estados Unidos y sus aliados.

Dos acontecimientos recientes dan cuenta de la hipócrita dualidad con que algunos estados, en pleno siglo XXI, manipulan el concepto de derechos humanos. En primer lugar, el 7 de febrero de 2007 se firmó en París, por parte de unos sesenta países (entre ellos la mayor parte de Europa, pero no Estados Unidos) la Convención Internacional para la Protección de las Personas contra las Desapariciones Forzadas, que criminaliza el uso de las prisiones secretas. Y a los pocos días, el 14 de febrero, en el Parlamento Europeo de Estrasburgo, se aprobó un informe que acusa a esos mismos gobiernos europeos de complicidad con la Central Intelligence Agency (CIA) estadounidense, en operaciones de secuestros clandestinos. Según ese informe, entre 2001 y 2005, los aviones de la CIA hicieron no menos de 1.245 escalas en aeropuertos europeos, llevando con frecuencia a bordo a sospechosos víctimas de "desapariciones forzadas", conducidos clandestinamente hacia Guantánamo o hacia prisiones de países cómplices (como Egipto o Marruecos) donde la tortura es una práctica habitual.

Según sostiene Ignacio Ramonet en un reciente artículo en el diario Le Monde Diplomatique, “queda claro que esta masiva violación de los derechos humanos no pudo perpetrarse sin que los servicios del Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, así como los de su colaborador, el coordinador europeo de la lucha antiterrorista, Gijs de Vries, hayan tenido conocimiento”. De Vries, en un gesto elocuente, optó por renunciar a su cargo aunque alegando motivos personales: "Los Estados democráticos -advirtió- deben librar su combate antiterrorista en el marco del respeto de las leyes (...). La acumulación de malos tratos en Abu Ghraib, los abusos de Guantánamo y los secuestros de la CIA han socavado la credibilidad de Estados Unidos y de Europa".

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DESTACADOS
 

La guerra contra el terror: estrategias y consecuencias

Medio mundo cómplice de las cárceles secretas (IPS)

Cómo funcionó la tortura para vender la guerra de Iraq (Other News)

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Sitio oficial del Departamento de Defensa de Estados Unidos sobre la guerra contra el terrorismo (en inglés)

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Derechos humanos: Consejo de Seguridad pasivo ante atropellos (IPS)

Terror y contraterror: La defensa de nuestros derechos humanos (Amnistía Internacional)

Informe Mundial 2004: Los derechos humanos y los conflictos armados (Human Rights Watch)

¿La Guerra contra el terrorismo o la guerra contra las mujeres? La perspectiva de América Latina (MADRE)

La construcción de un programa internacional de derechos humanos (Amnistía Internacional)

En nombre de la lucha contra el terrorismo, gobiernos de todo el mundo vulneran los derechos humanos (Amnesty USA)

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Vuelos secretos de la CIA (COMFIA - Le Monde Diplomatique)

El Parlamento Europeo critica a algunos países de la UE "por admitir" vuelos ilegales de la CIA (Parlamento Europeo)

Tratados sobre derechos humanos

Declaración Universal de Derechos Humanos (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos)

Convenio de Ginebra relativo al trato debido a los prisioneros de guerra (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos)

Declaración sobre la Protección de Todas las Personas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos)

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos)

El caso de Israel

Crímenes de guerra en Gaza (Choike)

Guerra contra el Líbano (Choike)

Seguridad nacional vs. Derechos humanos

Ley antiterrorista en El Salvador: ¿de vuelta al pasado? (Prensa Latina - PIDHDD)

Terrorismo y leyes antiterroristas (Equipo Nizkor)

Seguridad Nacional de Estados Unidos de América (La Casa Blanca)

El Estado a marcha forzada: los Estados Unidos después del 11 de setiembre (New Formulation)

No confundir el combate por la democracia y el respeto de los derechos humanos con «el terrorismo» (Centre Europe – Tiers Monde)

El poder político en EEUU: un gran manipulador de la opinión pública (Red Voltaire)

Naciones Unidas

Derechos humanos y terrorismo (ACNUDH)

Medidas de la ONU contra el terrorismo

Organismos de la ONU sobre derechos humanos

Terrorismo desde una perspectiva histórica

El terrorismo global (Poetas del Mundo)

Terrorismo desde una perspectiva histórica (en inglés) (openDemocracy)

El verdadero origen del paramilitarismo en Colombia (dhcolombia)

Breve arqueología de los usos del terror (Guía del Mundo)

Occidente no siempre tiene razón (Servicio de Noticias de la Red del Tercer Mundo)

Cronología imperial - Ahí vienen los "marines" (Choike)

Terrorismo y derechos humanos: ¿Enemigos íntimos? (Monografías)

El mundo debe decir basta al terrorismo de estado mundial - Parte 1 (Recosur - Choike)

Recursos de información

Informe sobre terrorismo y derechos humanos (Comisión Interamericana de Derechos Humanos)

Elementos para las recomendaciones de la CIDH sobre la protección de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo (Comisión Internacional de Juristas)

Terrorismo y derecho internacional humanitario (Comité Internacional de la Cruz Roja)


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