Los bancos multilaterales, creados con el objetivo de proveer financiamiento para el desarrollo, han sido las herramientas utilizadas por los gobiernos de los países desarrollados para el otorgamiento de fondos a los países con menos recursos. Las políticas de estas instituciones y las condicionalidades asociadas a sus préstamos han delineado las economías y el desarrollo social de los países receptores.
Siendo el Banco Mundial (BM) la principal organización de financiamiento para el desarrollo a nivel global, los bancos regionales de desarrollo han jugado un rol fundamental en el endeudamiento de los países. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por ejemplo, a lo largo de sus 40 años de historia de concesión de préstamos, ha prestado por valor de más de cien mil millones de dólares, cantidad que ha pasado a engrosar la deuda externa de los países latinoamericanos.
Más allá del objetivo común del préstamo para el desarrollo, la estructura y funcionamiento de estas organizaciones varía, así como los destinatarios de sus préstamos (que pueden ser gobiernos o agencias gubernamentales en algunos casos o actores privados en otros) y las políticas que mantienen respecto a programas de renegociación de las deudas (moratorias, cancelaciones, etc.).
En los siguientes enlaces es posible encontrar un resumen de la historia, objetivos y actuaciones de cada una de estas instituciones.